005.

2272 Palabras
Jungkook no podía creer que estaba en el pórtico de la casa de Minji porque irían a una fiesta juntos. Ni siquiera supo cómo, pero el plan final quedó en que él iría a la casa de Minji porque vivían a pocas calles y juntos pasarían por Taehyung para irse a la fiesta. Tenía tiempo sin ir a una fiesta, como también tenía tiempo sin convivir con personas fuera de la escuela, lo cual era un contacto nulo. Estaba nervioso. Muy nervioso. De todas maneras, antes de salir de casa, su hermano mayor le dijo que se veía realmente bien y eso le había dado un poco de confianza. Además, al verse por última vez en el espejo, sonrió por su aspecto; acostumbrada a usar el uniforme de la escuela en horario escolar, después ropa deportiva o cómoda y los sábados, jeans y cualquier camisola. Había dejado de experimentar con las prendas, pero esta vez lo hizo. Llevaba unos jeans gris rasgados, una camiseta blanca manga larga y sobre esta una negra de manga corta, con una frase en la espalda y sus muy preciadas Timberland. Y se había vuelto a poner sus adorados piercings. — ¡Yo voy!— Gritó alguien desde adentro, prácticamente un segundo después de que Kook tocara el timbre. Una niña de aparentes 10 años abrió la puerta. — Eh...— Jungkook no podía hablar, la sonrisa y ojos coquetos de la niña lo incomodaban. — Hola.— Saludó la pequeña y Jungkook abrió la boca al ver el guiño que le hizo. — ¡Oh por Dios!— Gritó alguien tras de ella. Era Jaerin, quien llegó en ese momento.— Nari, vuelve adentro. Lo has asustado.— La miró enojada, la niña sonrió traviesa y entró corriendo.— Lo siento, Kook. Ella es así... — Uhm, no hay problema. — Pasa.— Lo invitó a entrar.— En un rato más nos iremos. — Gracias. Jungkook entró y se sentó en el sofá de la sala, tal como Jaerin indicó. Pasaban vídeos musicales por la televisión, Kook se entretuvo viendo eso, pero entonces, la pequeña de hace rato abrió la puerta, salió de la cocina con una bolsa de frituras, miró a Jungkook, volvió a guiñarle el ojo y dijo "adiós, guapo" justo antes de ir a las escaleras. El pelinegro se quedó boquiabierto. — ¡¡Nari!!— Jaerin salió por un pasillo, había escuchado eso. Y antes de poder seguir con el regaño, Minji apareció en el segundo piso, dando un gran concierto. — ¡¿Cuaaaán alto el árbol será?!— Extendió sus brazos, casi en el límite de la segunda planta.— Si lo cortas hoy... ¡Nunca se sabraaaaá! En ese momento Hoseok entró a la casa, miró a su novia cubriéndose el rostro, estresada. Nari a medio camino en las escaleras, viendo con una mueca a Minji. Minji cantando y llorando a la vez. Jungkook presenciando todo asustado. Hoseok sonrió. — ¡Ni oirás aullar a los lobos a la luna azul!— Siguió con la canción. — ¡Hoseok!— Jaerin corrió a él, su novio rió y huyó de ella.— ¡Dios! ¿Por qué mi familia no es normal? Y entonces Jungkook empezó a reír. Reír muy fuerte. Tan fuerte que todos lo vieron y los que no sabían que estaba presente, lo hicieron. — ¡Están locas!— Dijo entre risas.— ¡Todas! — Yah.— Una nueva chica se unió, entraba por la puerta del patio.— Ellas son las locas, no yo. ¿Hay otra? Pensó Jungkook, viéndola entrar a la cocina. Sin embargo, al sentir un peso sobre sus hombros, se giró a la persona que lo abrazaba, encontrándose con la gran sonrisa de Hoseok. Kook tragó duro y borró su sonrisa, sorprendido. — Eso es nada a lo que vivo todos los días que estoy aquí. — ¿Cómo sobrevives?— Preguntó Jungkook, sintiéndose más cómodo al hablar. Como si nunca se hubiera distanciado de su amigo. — Bueno, me uno a la locura.— Le guiñó un ojo.— ¿Qué haces aquí? — Ehhh... Yo... No sé.— Sonrió cabizbajo.— De verdad que no sé por qué estoy en la casa de Minji. — Con que Minji ehhh...— Hoseok jugó con sus cejas. — ¡No es lo que piensas! — Bueno, ella es la única que logró que salieras de tu faceta emo y... — ¡No, claro que no! Fue culpa de Taehyung también, además... — Kook soy experto en estas cosas. — No, no lo eres.— Aseguró Jungkook con diversión. — ¡Deja de acosarlo!— Minji llegó atacando a Hoseok con una patada voladora. El pelinegro dramatizó y hasta se dejó caer al piso, Kook quiso ayudarlo, pero se quedó perdido viendo a Minji. Esa no era la Minji de la escuela.— Hola, Kook.— Sonrió a lo grande. Okay, sí es. — Hola, Minji. — ¿Ya estás lista?— Jaerin le preguntó a su hermana, la menor asintió. Vaya que lo está.— Okay, entonces vámonos, ¡Hoseok! Minji saltó para ayudar a Hoseok, Jungkook aún observándola. Estaba acostumbrada a verla con su uniforme mal planchado o incompleto, su cabello apenas peinado y sin ninguna gota de maquillaje. Para todos era una chica tierna, distraída y loca, pero al final, una chica linda. Jungkook entendía porqué. Sin embargo, la Minji que tenía enfrente en ese momento, era rebelde, osada e incluso sexy; llevaba vestía una camiseta negra con un estampado genial y la llevaba fajada, sus piernas cubiertas con unas mallas de red, shorts de mezclilla rasgados, botas al estilo de él, sólo que negras. Jungkook no sabía mucho de maquillaje, pero lo que sea que había hecho Minji, le gustaba. Aún conservaba su esencia, pero algo cambiaba y era un cambio agradable. — ¿Taehyung vive donde mismo?— Hoseok le preguntó a Kook, viéndolo por el espejo retrovisor. El menor asintió. Los cuatro ya estaban montados en el auto de Hoseok, bueno, de su padre. Él ocupando el asiento piloto, Jaerin el copiloto, Minji y Jungkook en los asientos traseros, dejando un espacio para Tae. — ¡Es ahí!— Minji señaló la casa de dos pisos amarillo claro. — ¡Sé dónde es, Minji!— Hoseok le gritó de vuelta.— ¡Maldición, me gritaste en el oído! — Ups... Jungkook y Jaerin rieron por lo bajo. Un minuto después, Taehyung salía de su casa con sus hermanitos tras de él. Iban casi peleando los tres, Taehyung intentando que entraran a su casa, los niños tirando de la ropa de su hermano mayor. Ambos estaban en pijamas de una pieza, uno con el cabello todo desordenado, el otro con un helado de bolsa en la boca. Entonces la Señora Kim salió también y logro liberar al mayor de los tres hermanos. Las cuatro personas en el auto veían aquello como un lindo espectáculo. — Lo siento, lo siento.— Fue lo primero que dijo cuando abrió la puerta.— Jungkook, hazte a un lado.— Así lo hizo Kook, ahora estando al lado de Minji y entre medio de ella y Taehyung quien recién se acomodaba correctamente.— Estábamos viendo a los Power Rangers, por eso no me dejaban venir. — Pero ya estás aquí.— Hoseok sonrió.— Hola, amigo. — Hola a todos.— El rubio sonrió también.— Ya podemos irnos. — ¡Tus hermanos son adorables!— Jaerin chilló y vio a Taehyung.— Como desearía que así fueran mis hermanas... — ¡Oye!— Minji se quejó, viendo a su hermana y después a Taehyung.— ¿No piensas saludarme? — ¿Quién eres?— Preguntó el chico, ella lo miró mal.— ¿Dónde está Minji? Minji entrecerró los ojos y Taehyung empezó a reír, entonces ella también. Habían tenido una discusión sobre esto en Kakao hace unas horas. — Te dije que me veo muy diferente con maquillaje y ropa bonita.— Le sacó la lengua y volvió a acomodarse en su lugar. — No es eso, es que a la escuela te vas como te levantas.— Comentó Jaerin. Jungkook y Taehyung rieron. — Y aún así tienes muchos chicos tras de ti.— Dijo Hoseok en un canto y le sonrió por el retrovisor. — Eso es verdad.— Su hermana sonrió también.— You go girl. En ese punto Jungkook y Taehyung sólo escuchaban. Taehyung sabía de la popularidad de Minji, aunque ella no estaba consciente de eso o mejor dicho, no le importaba. Por su forma de ser tan escandalosa y amigable, incluso los maestros la conocían y si no le hacían cara de disgusto, la saludaban en los pasillos. Había sido una pesadilla pero a la vez una chispa de alegría que le hacía bien a cualquiera, y todo eso lo había logrado en primer año sin querer. Por parte de Jungkook, cuando Minji estaba haciendo de las suyas en primer año, él intentaba ganarse el corazón de Jibyul, después pasó el incidente y él se alejó de todos. Sin embargo, tenía vagos recuerdos de verla en los corredores o verla pasar afuera de su salón cuando él estaba en clase. Aun así, no tuvo interés en saber su nombre o saber realmente quién era. La conocía de vista, pero no sabía que era reconocida por todos y ahora lo entendía. Minji simplemente no podía pasar desapercibida. Y ahora estando al lado de ella en el auto del novio de su hermana, captó que él nunca imaginó antes que llegaría a ser cercano a la chica escandalosa que todos amaban. — Por cierto, ya escuché lo de Seunghoon eh... Jungkook se puso atento al escuchar el "eh" de Hoseok y rápido miró a Minji, ella lo miró también pero volvió a su cuñado. ¿El chico de la otra vez? El bailarín... — ¡Oh por favor, cállate!— Minji rió.— Es como mi hermano mayor o algo así, uhm, mi mentor. — Los hermanos no bailan así. — Hoseok también tomaste la clase, deja de joder.— Pidió la menor.— ¡Y no quiero que digas algo frente a él!— Hoseok soltó una carcajada.— Jaerin contrólalo. — No te preocupes por él. El camino siguió tranquilo; Hoseok y Jaerin hablando. Minji y Taehyung manteniendo una plática sobre sushi. Jungkook sólo los escuchaba. Casi llegaban a la casa de Seokjin, ya habían entrado al vecindario donde él vivía y música lejana se podía escuchar. Hoseok bajó las ventanas, el aire exterior ahuecando el auto. También le subió a la música que él traía para hacer su entrada. Como era costumbre, él siempre llegaba de manera extravagante. — ¿Cómo se llama esa canción?— Minji y Jungkook se miraron pues los dos habían preguntado al mismo tiempo. Hoseok sonrió divertido y sonrió por el retrovisor, disfrutando hasta de las pequeñas acciones. — God's Plan. Es de Drake. Los menores asintieron. — ¿Acaso la fiesta es en el frente? Taehyung preguntó y entonces todos vieron lo que él miraba. La fiesta era grande, la música estaba probablemente en el patio, pero había gran cantidad de personas en el jardín delantero sin ánimos de moverse de ahí. — ¡Hoseok está aquí!— Gritó alguien entre la gente. Hoseok y Jaerin miraron en aquella dirección y reconocieron a su amigo, de hecho más de uno los notó por la música que salía del auto, justo como Hoseok quería. — Ese Namjoon.— Jaerin sonrió y negó con la cabeza. Hoseok tocó el claxon. Namjoon quien estaba con Yoongi, otro chico y un par de chicas, levantó su vaso rojo en alto en forma de saludo. Hoseok dejó su carro estacionado en la esquina, todos bajaron del auto, él y Jaerin tomaron la delantera del grupo, caminando tomados de la mano; Minji, Taehyung y Jungkook tras de ellos como si fueran los hijos. — ¿Por qué tardaron tanto?— Yoongi preguntó cuando los chicos llegaron con ellos, su atención solamente en los mayores. — Di varias vueltas antes de llegar.— Hizo un ademán tras de él.— Pero ya estamos aquí y miren quién salió de la cueva. Los ojos cayeron sobre Jeon Jungkook. — ¿Kook?— Namjoon se abrió entre todos, acercándose al pelinegro.— ¿Eres tú?— Hablaba como si Kook hubiera estado desaparecido.— ¡Cuánto tiempo! ¡Voy a llorar! Y todos empezaron a reír. — Está bien Nam, ya estás ebrio al parecer.— Comentó Jaerin. — Sí que lo está.— Yoongi afirmó y se rió de su amigo. Ese era el propósito de Namjoon para esta noche. Minji le dio un empujoncito a Jungkook, él la miró sin entender y ella asintió. — Mmh, hola a todos.— Jungkook saludó, Minji sonrió satisfecha a su lado. Todos saludaron a Jungkook, Minji y Taehyung también saludaron al resto e incluso se quedaron un rato charlando con ellos. Hasta que una voz rompió la atmósfera que Jungkook comenzaba a disfrutar nuevamente. Jimin. — ¡Yoongi-hyung!— Gritaba el chico, cada vez más cerca. Las personas presentes se giraron a verlo, menos Jungkook. Él se mantuvo firme hasta que Jimin se plantó cerca de él, tragó duro pues su ex mejor amigo no venía solo, Jibyul estaba colgada en su espalda. Ambos sonreían. Entonces se dieron cuenta que Jungkook estaba ahí. — Jungkook...— Susurraron ambos. Él, totalmente plasmado, casi como si hubiera visto un fantasma. Ella, aun arrepentida, pidiendo perdón sin siquiera decirlo. Ahhh, ¿por qué mierda vine?
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