El prometido

1543 Palabras
Me levanté bien temprano a revisar los correos y veo que los dos caballeros quieren hablar en persona, así que los invito a desayunar en un par de horas, voy a levantar a mi mujer, levántate mujer que debes tener todo preparado para recibir a los hombres que contacte para casar a tu hija quiero todo perfecto. —Me levanto apurada a preparar todo como quiere mi esposo, hoy por fin volverá la paz a esta casa, subo a levantar a Fernanda, hija levántate y ponte hermosa. — mamá, ¿puedes dejarme dormir? — ¡No! Tus pretendientes vienen para acá, así que quiero que te comportes como te eduque, ¡qué horrible tienes esa cara! Ponte hielo. — ¿Cómo quieres que este? ¡Sí, mi padre pretende venderme al mejor postor! Pase toda la noche llorando arrepentida de haber vuelto por su enfermedad. Porque si están sanos para hacerme, esto están sanos para vivir solos, ¡te juro madre que se va a arrepentir por el resto de su vida! Y ¿Cuáles pretendientes? Si esto no es más que un negocio. ¿Dime acaso mi papá pensó en lo mejor para mí o para su negocio? ¡Responde! ¿No te cansas de ser su marioneta? ¡Me da vergüenza ser tu hija! ¿No te cansas de ser la sombra de un hombre? ¡Yo quiero algo mejor en mi vida! Joel tenía razón en cada palabra que dijo, no te imaginas lo arrepentida que estoy por haber dañado nuestra amistad, me levanto y voy al baño, lo odio, le digo antes de tirar fuerte la puerta. Entro en la ducha y vuelvo a llorar tardo, un buen rato duchándome, luego salgo y me coloco un conjunto deportivo, me dejo mi cabello mojado y suelto, no me maquillo porque así esta sea la última pelea que de ¡no le voy a dar el gusto de verme arreglada como tanto les gusta! No me coloco zapatos, ya que a mí me encanta estar descalza y es algo que a ellos les molesta mucho. — Me dolieron mucho las palabras de mi hija, ella y mi marido son lo único que tengo, pero yo fui criada así, ella debe entender que así es el mundo, los hombres son los que tienen la última palabra siempre. Colocamos los alimentos en la mesa del jardín, tocan el timbre y me imagino que son los invitados y mi hija aún no baja. —Voy a recibir a los hombres que cite. — hola, ¿cómo está, señor Michel? — ¡Muy bien! Abraham. — hola, señor Michel, ¿no soy el único interesado? — ¡Buenos días, Justin! En realidad, les hice la propuesta a los dos como comprenderán tengo una hija, ya estoy viejo y necesito dejar un hombre que la cuide y se encargue de las editoriales. —¿Y ella que piensa de eso? — ja, ja, ja, Abraham, ella debe acatar mis órdenes, las mujeres de mi casa son obedientes. — escuchar las palabras de este señor, no me agradan para nada. No soy un hombre machista, tengo unas hermanas y una hija pequeña, no me gustaría que las trataran como objetos, así que yo paso quiero una mujer independiente realizada que sea un ejemplo para mi hija y nuestros futuros hijos, recién cumplí cuarenta años y quiero una pareja para disfrutar no otra hija a quien cuidar. — vamos al jardín, les presento a mi esposa. — ¡mucho gusto! Caballeros, tomen asiento, ¿qué desean servirse? — mucho gusto, ¡señora Michel, soy Abraham! Tome asiento, yo me puedo servir. —Yo soy Justin, señora Michel, deseo un café y tostadas a mí si me gusta que me atiendan. — ya le sirvo, caballero. — ¿Dónde está tu hija? Que no la veo, sabes qué negocios son negocios, tengo que ver lo que voy a comprar. — tranquilo, Justin, que ya baja, sabes como son las mujeres, les encanta ponerse bellas. — Bajo las escaleras y me dirijo al jardín, mi padre me quiere asesinar con la mirada, eso es por mi aspecto al ser tan blanca de tanto llorar, mi cara parece un tomate, ¡buenos días, señores! — ¡Buenos días, hija! Toma asiento, te presento al señor Justin. —mucho gusto, pensé que sabías vestirte para la ocasión, pero noto que te falta mucho por aprender. —Mucho gusto, ¡soy Abraham! Tengo cuarenta años y tú, ¿qué edad tienes? — soy Fernanda y tengo treinta años. — ¿a qué te dedicas? — estudié psicología, pero nunca ejercí. — bueno, señores Michel, fue un gusto conocerlos, pero yo me retiro, no puedo participar en algo así. Primero me gustan las mujeres independientes, no te ofendas, pero tú eres una especie de niña a la que hay que enseñar y suficiente tengo con mi hija de diez años y segundo no me gustan que las mujeres sean tratadas como objetos y por lo visto ese es tu caso te deseo suerte. Adiós. Pude ver la cara desesperada de esa chica si le hubiera visto un poco de valor la hubiera ayudado, pero no sabe valerse por sí misma, es una carga que no quiero. — bueno, como soy tu única opción, hablemos de los términos conmigo si tendrás que comportarte a la altura. Quiero que me obedezcan y me atiendan como me lo merezco, tengo tres hijos, dos están pequeños y uno es un hombre ya, pero vive a sus anchas, soy viudo, así que mis hijos serán tu responsabilidad, te quiero siempre en la casa, no me gustan las mujeres que viven realengas. — Perfecto Abraham, ¡así me gusta a ella, le hace falta mano dura! Estos días se ha puesto un poco rebelde, pero desde ahora será tu responsabilidad, yo estoy muy viejo, para eso la boda será en dos días, yo me encargo de todo. — ¡Quiero casarme por la iglesia! Porque ella es una mujer joven y bella, quiero que todo el mundo sepa la mujer que tengo y mueran de envidia, solo espero que ese día se vista a la altura porque no soportaré berrinches, debes ponerte provocativa para nuestra noche de bodas ese mismo día te voy a montar un hijo. — cada palabra qué sale de la boca de este hombre me producen náuseas que tipo más asqueroso, por lo menos el otro aparté de que estaba bien guapo era muy educado. Solo que no le gustan las esposas florero, pero este cerdo asqueroso, ¿cómo voy a hacer para tolerarlo? Como habla de hacerme un hijo y de paso ya tiene dos pequeños, dios mío, estoy tan decepcionada de la vida de mis padres y de mí como puedo permitir que me traten como un objeto. — vamos al despacho para hablar de los términos. — espero que su padre se vaya para decirle un par de cosas, hermosa, ponte más guapa y disfruta tus días de soltería porque cuando te agarre este semental no podrás salir de la habitación en días. Ahora mismo buscaré un lugar bien alejado para pasar la luna de miel, creo que con un mes está bien. Prepara bien esa garganta porque te quedaras sin voz de tanto gritar, tienes un buen cuerpo para satisfacer a un hombre, espero que seas buena en la cama. Por qué eso si no te la voy a dejar pasar no me gustan las inútiles, la dejo y me voy al despacho, creo que me la voy a llevar hoy mismo es mejor probar antes de comprar. —Me quiero llevar a su hija conmigo, desde ahora necesito ver si me sirve. — ¡No! Así no son las cosas, mi hija sale de mi casa casada como dios manda seré viejo, pero no tonto y no me la vas a devolver luego de haberla usado. Mira que ya me paso eso con el hombre que debía ser su esposo, la muy estúpida se lo dejo ganar por otra, así que no vuelvo a correr ese riesgo, espera dos días, luego será toda tuya. — bueno, esperaré. — Qué hombre más asqueroso, todo lo que me dijo se quedó grabado en mi mente, ¿cómo mi padre puede entregarme a una persona así tan poco le importo? — ¡Hija, ya tienes prometido que emoción! Debemos preparar todo para la boda, ya estamos sobre el tiempo, sube a cambiarte para ir por tu vestido. Luego veremos el resto de las cosas, nos tocara pagar el doble para tener una linda recepción, ¿quieres que la boda sea aquí? — ¡No madre! Que la boda sea en la casa de mi futuro marido, así me voy familiarizando con mi nueva familia. — hija, ¡esta será la boda del año! Será una recepción entre familia, pero invitaré a la prensa, tu boda debe estar en las portadas de sociales. — ¡sí, madre! Está bien, voy a colocarme zapatos y buscar mi bolsa para ir de compras, recuerda que mi padre bloqueo mis tarjetas, ¿Cómo pagaremos? — tranquila, ya le pido que las active de nuevo, tú ve a hacer lo tuyo rápido, le pediré al chofer que se prepare.
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