Bajo al comedor y mis padres están allí — buenos días, hijo. — buenos días, padres, ¿cómo amanecen? — bien, ¿y tú? ¿Cómo paso la noche Fernanda? — bueno se levantó y lloro un poco, pero luego descanso bastante. — madre, debemos conseguirle ropa, por ahora está con una franela mía que se puso luego de una ducha. — sí, hijo, estuve buscando en la ropa de tu hermana, pero no hay nada n***o, de acuerdo a la ocasión tu hermana tiene un vestido muy revelador y eso está mal visto. — tranquila madre voy a comprarle algo y vuelvo no la despierten por qué no es bueno que comience a llorar desde ahorita, también le compraré unas gafas oscuras. — está bien, hijo. — salgo de la casa y llego al primer centro comercial, busco un vestido apropiado para ella junto con ropa interior y

