La tarde transcurrió para Roxanne tranquilo y como Belinda estaba ocupándose de todo, lograron cumplir con los objetivos de ese día. A la mañana siguiente Gianni quiso hacer una visita hasta la casa de sus suegros, habían algunas cosas que quería hablar con Anthony Roosvelt, el padre de Roxanne; y cómo éste le había llamado esa tarde anterior, quiso ir de una vez y así darles una visita. Anthony estaba en el jardín de su casa cuando vio llegar el auto de su yerno estacionar frente a su casa. — ¡Hola suegro! ¿cómo está?— saludo Gianni cordial y alegre. — ¡No tan bien como tú, pero bien!— respondió el suegro. —Vine temprano, porque tenía un espacio de tiempo y quería hablar contigo y ver qué es lo que tú quieres hablar conmigo— dijo Gianni al entrar. — ¡Excelente! ¿Quieres que hablemos

