Matías envió un audio y se escuchó su risa: — Jajajajajaja, de verdad que me has hecho reír mucho, princesa mía— dijo él divertido— ni siquiera sabes cómo explicarlo, de lo confundidas que estás, así que no te preocupes, si no deseas que te imagines en mis brazos, está bien hablamos mañana. — Hablamos mañana entonces— dijo ella haciendo un mohín con sus labios—y no estoy confundida,te lo voy a demostrar. Terminó la comunicación con Matías y se quedó pensando lo que él acabo de decir, ella no tenía ningún temor de no controlar sus emociones, Roxanne pensaba que era cuestión de sentir vergüenza; le avergonzaba estar con él virtualmente, de hablar de sexo. Imaginarse haciendo el amor con él no era algo a lo que todavía estuviera acostumbrada, esa era una faceta que debía llevar con cuid

