Ocho horas de vuelo en segunda clase hicieron que el cansancio en el cuerpo de Gia comenzara a pasar factura, bajo sus ojos había grandes ojeras que la hacían verse como un mapache, lo que le servía de consuelo es que muy pronto podría estar en casa descansando porque iría al apartamento de su madre pues no tenía otro lugar a donde ir, esperaba encontrar un apartamento lo antes posible y mudarse porque sentía que las cosas no iban a terminar bien con Robert, tarde o temprano se iba a meter con personas que no eran tan pacientes como Viktor y lo mandarían a matar. Cuando salió del aeropuerto tuvo que correr de nuevo hacia adentro porque se le olvidó del clima que hacía y la ropa que vestía no le cubría mucho, eran casi las dos de la madrugada y la tienda dentro del aeropuerto estaba cerrad

