Subieron a recoger sus cosas, aunque Seung se había quedado con la cartera de Gia pues fue él quien los acompaño al hospital, Yura le reviso la herida porque comenzó a darle un poco de comezón, pero todo estaba bien pues iba cicatrizando, le volvió a vendar la muñeca con un poco más de crema y entonces fue momento de moverse a Mónaco; se reunieron en la recepción del hotel porque Edith quería asegurarse de que no olvidaran nada, Gia vio las camionetas que los estaban esperando afuera y todas eran oscuras, menos una, una era verde olivo y desentonaba muchísimo con las demás haciendo que ella se cuestionara si era de ellos, pero antes de poder preguntarle a Viktor este se alejó porque recibió una llamada por parte de uno de los otros zares, así que Gia corrió hacia Elena. – Elena ¿Esa camio

