12 Destino

2116 Palabras
Ambos ya se habían despedido de Ciara Reed, y ahora se encontraban en un pequeño restaurante clásico con diseño vanguardista, ambos estaban metidos en sus pensamientos, ella no podía creer que solo estaba a unos días de saber cuál sería el destino de su hermana, había demorado tanto y se arrepentía mucho, si tan solo se hubiera armado de valor desde un principio, tal vez esto no estaría pasando y sin duda la cosa seria muy distinta, pero aún así estaba aquella familia Ferrer, sea como sea querían acabar con Ciara Reed y eso les ponía en aprietos —Esto está mal, he hablado con el guardia de aquel edificio y me ha dado acceso a las cámaras de seguridad y se ve perfectamente como ella la apuñala, hay muchas cosas en contra Scarlett, tu hermana está en serios problemas y... puede que la terminen por sentenciar la muerte, pero trataré de hacer lo posible, o al menos alargar el tiempo hasta que de a luz y... esperamos que aquella familia quiera aquel niño, ellos decidirán si quieren que ella siga con el embarazo por si le declaran culpable- y de pronto el hambre se le había esfumado por completo, él tenía razón, bien podrían querer o no a aquel niño, conocía a los Ferrer, había entablado una pequeña conversación antes de que partiera de aquel país con Ethan Ferrer, el mayor de los Ferrer, le llevaba cuatro años, y él si era un hombre digno de admirar pero lástima que estaba influenciado por su familia, tal vez... solo tal vez si hablaba con él, él tal vez aceptara pero dudaba.. pero nada perdía con intentarlo —Creo que debo hablar con el mayor de los Ferrer- había dicho para si mismo pero Adán Jones le miró de inmediato, y aunque sabía que lo había dicho para ella misma prefirió intervenir, no podía permitir que cometa una locura —No, si hablas de aquel hermano mayor, lo dudo, odia tanto a Ciara como ella a esa familia del infierno, defenderán a como de lugar su apellido, solo hay que esperar que pase lo que tenga que pasar- Scarlett le miró mal, ¿Ese era el mejor plan de aquel famoso abogado y fiscal?, hizo una mueca. Ella no se quedaría de brazos cruzados a esperar que aquellos idiotas trazen el futuro de su hermana —No, ¿Acaso ese es tu mejor plan?, creí que eras de los mejores fiscales y abogados de todo Polonia, ¿Y tu mejor plan es ese?, ¿Quieres que me siente a esperar?, discúlpame pero no estoy dispuesta a esperar a que esos idiotas trazen el futuro de mi hermana y de mis sobrinos- el abogado miró hacia otro lado, ¿Qué podía decirle?, tenía todo el derecho de ir y reclamar pero sería estúpido, había investigado y leído todos los casos en los que habían estado involucrado los Ferrer y no era nada bueno, no salía nada bueno de ellos —Mira, es tu hermana y se el cariño que le tienes pero... pero ellos no lo resuelven así, hablamos del mayor de los Ferrer, eh leído varios casos en los que estuvo involucrado y no tiene piedad por más que uno ruegue, él no la da- ella hizo una mueca, lo que estaba diciendo no parecía tener nada que ver con el mayor de los Ferrer, ¿Acaso aquel hombre había cambiado tanto como él decía?, y si era así, ¿Acaso sería capaz de pedir la pena de muerte para su hermana?, y la respuesta le llegó de inmediato, él odiaba a su hermano, compartían todo, empresa, gustos y más cosas, Ethan no le tenía cariño a Matthew más que nada por que él quería toda la empresa —Tienes razón, no me hará caso. Odiaba a su hermano, y ahora que ya ni tiene competencia mucho menos va a querer compartir la empresa con un sobrino- hice refiriéndome a solo un bebé de mi hermana, pues ellos sólo tenían conocimiento de que solo había uno pero yo me encargaría de tener a los dos a mi disposición —Genial, otro problema. Aún así podemos pedir al juez piedad por si le llega a declarar culpable, tal vez alarguen los meses y eso sería distinto, al menos los pequeños no tienen la culpa- susurró lo último, ella asintió. Y ambos se dispusieron a probar un bocado de aquella deliciosa comida, aún se encontraban pensativos aún así le dieron un mordisco a su comida —¿Cómo conociste a Jason?, él no suele entablar amistad con cualquiera, no es que diga que lo seas pero tengo entendido que a penas y se conocieron hace unas semanas y... ya te hace todo tipo de favores, solo digo que no suele ser así- ella le miró incrédula y pasó la comida que tenía en la boca, tragó y le miró divertido Él le miró confundido y ella soltó una risita nasal, aquel tipo no era bueno fingiendo, y ella debía aprovechar para burlarse, luego de reír un rato se sobo la punta de la nariz y siguió mirándole divertida —No soy estúpida, tú debes de saber cómo nos conocimos. Él no mandaría a cualquiera a ayudarme, estoy segura que sabes que nos conocimos en un Uber y me terminó por secuestrar unos días después- Adán se aclaró la garganta y le miro arrepentido, si, lo sabía, pero.. no quería incomodarla, sin embargo a la chica no parecía incomodarle, era como si no le hubiera importado o más debía ser por qué tenía otras cosas de las cuales preocuparme —Desde ya te pido disculpas de parte de mi amigo, se le pasó la mano y... lo de la jaula eso también- ella está vez le miró sorprendida y se removió incómoda —Bueno debo admitirlo, no creí que te contaría lo de la jaula- él miró hacia otro lado, tal vez se había pasado un poco, creyó que ella también imaginaba que le había contado eso también —Lo siento, yo.. yo no quería incomodarte. Solo te quería pedir perdón por su actitud- ella río y le dio un sorbo a su bebida —Él a su manera ya me pidió perdón, igual le estoy agradecida por qué recapacitó y espero no lo vuelva a hacer, y bueno lo de la jaula... pudo haber sido peor, o eso creo. Al menos no fue tan grave, ¿Tiene problemas de ira o algún transtorno?- Adán se rió, no, su amigo no tenía no un maldito transtorno o alguna enfermedad extraña, aquello era un fetiche muy extraño pero él no sería quién se lo dijera —No, no tiene ninguna de esas dos. Cuando lo vuelvas a ver, deberías preguntarle, tal vez te sorprenda su respuesta, de igual manera él no debió hacer eso y te puedo asegurar que está muy arrepentido- ella asintió, no había hablado con él desde aquella mañana en el hotel en donde decidió pedirle ayuda, pero ella suponía que debía estar muy arrepentido. Adán se sintió por un momento avergonzado por aquella actitud de su amigo hacia aquella hermosa mujer de largos cabellos pelirojos o cobrizos como le gustaba decirlo ella, su había solo era otro fetichista pero había usado aquella jaula para dar miedo, y eso no le había gustado, desde que tenía aquel gusto todo había sido distinto, hace unos días su amigo se lo había confesado, y se había mantenido sorprendido por aquello pero él no le juzgó, lo apoyó, después de todo todos tenemos algunos fetiches extraños y no era tan malo que digamos —Gracias por aceptar ayudarme- había dicho finalmente ella, él le miró y le sonrió, era lo mínimo que podía hacer para reparar el daño de su amigo —Él te quiere... a su manera y se que es extraño querer a alguien que solo conoces recién, pero puedes llamarle amor a primera vista- ella le miró sorprendida, ¿Le quería?, ella aún recordaba cuando Jason le había dicho que le quería a ella pero ella más lo había sentido s****l que otra cosa pero bueno ella no era nadie para decirle lo contrario, ella confiaba en que cada uno amaba diferente, y algunos eran más intensos que otros y eso a veces jugaba en contra de uno por qué luego uno hacia cosas que se arrepentía y ella estaba segura que Jason se arrepentía de aquello, al menos se confirmaba ella con saber de qué no era ningún criminal y eso ya de por si era una buena ventaja —Supongo, a penas nos conocemos así que.. no lo sé, aún así agradezco todo lo que está haciendo por mi. Y espero podamos ayudar a mi hermana, ella debo seguir viviendo al igual que mis sobrinos- y otra vez había vuelto con aquel semblante triste pero es que ella no podía evitarlo, hablar de su hermana la ponía así y saber que solo tenía que esperar le ponía los pelos en punta —Encontraremos una manera, por ahora debo irme a ver qué estrategias podemos utilizar. Te estaré llamando para avisar, ¿Quieres que te lleve?- ella le miró por un momento, no quería volver a la habitación de aquel hotel, además ella tenía que hacer algo antes —No, yo debo hacer algo antes. Hace tiempo que no veía a una amiga, iré a verla pero antes quiero ir a comprar unas cosas- le había dicho finalmente, él entre cerró los ojos, ¿Debía creerle?, no la veía estúpida por lo que suspiró y se despidió agitando la mano, él también tenía cosas que hacer muy aparte de ayudarla con el caso, hace tiempo no veía a Francia y quería aprovechar para ver algunos parlamentarios, más que nada viejos amigos y quería ver si podía influenciar en ellos para que le ayude, debía ganar al menos más tiempo para llegar a influenciar más, a Ciara le habían demandado ante la corte suprema y debía ganar tiempo para llegar hasta allá y ver si podía liberarla de esto de alguna manera Scarlett suspiró y salió de ahí, Adán había tenido la amabilidad de pagar los platos que ambos habían elegido así que era un gasto menos, dinero no le faltaba, el problema es que no tenía influencia en aquel país, ya no contaba con aquellos amigos influyentes de antes desde que había huido de aquel país como una maldita novia fugitiva, ahora era la desdicha de aquella familia y pronto su hermana si es que ella no se apuraba pasaría por aquel camino. Miró su reloj y asintió para ella misma, ella aún así debía hablar con Ethan Ferrer, a ella no le importaba si debía vender su alma con tal de que Ethan sea condescendiente con ella, su hermana ya se había sacrificado mucho, ella también podría hacerlo aunque lo que tuviera en mente fuera lo más aberrante, ella estaba dispuesta a hacer todo por su hermana mayor así que alzó su mano y pidió un taxi, le indicó la dirección al taxista y por un momento se permitió pensar un rato si aquello que estaba por hacer debía ser lo correcto, el tiempo jugaba en contra, ya solo quedaban dos días y no podía permitirse fallar, por lo que era todo o nada, mordiéndose el labio por los nervios se bajó del taxi al ver que ya había llegado a su destino y le pagó al taxista lo correspondiente, donde estaba era un hermosos edificio de unos cincuenta metros de alto, tenía un toque moderno y casi quería vomitar al ver unos grandes diamantes colgar de la entrada, todo aquello derrochaba dinero y eso le daba repulsión y estaba por entrar pero un brazo le detuvo Sus ojos se miraron por un momento, los de aquella persona reflejaba furia y desconcierto, no podía creer que estaba ahí, delante de ella, y estaba muy pero muy enojado —¿Qué crees que estabas por hacer?- le inquirió enojado, aquellos ojos espléndidos le miraban con suma atención, ella se sintió desfallecer ahí mismo, ¿Eso quería decir que lo había extrañado tanto?, ahora entendía por qué su corazón le latía como loco, era por él y solo por él y había estado a punto de cometer una burrada —Ofrecerte de sacrificio no ayudará para que aquel imbécil se da y te ayude. No lo conoces ni un poco como lo conozco yo- ella suspiró, lo tenía tan cerca y se había quedado embelesada y también le daba la razón, aquello aunque se ofreciera como chivo expiatorio, no libraría a su hermana de aquella sentencia —Lo siento- le había dicho antes de caer en sus brazos
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