K. YongSun
Ha pasado una semana desde que las chicas me han molestado por última vez. No sé que ha sucedido, pero Soyeon y sus amiguitas no me han vuelto a molestar... es extraño, nunca había pasado tanto tiempo sin decir malditos insultos y cosas ofensivas contra mí. Eran diarios, no había ningún sólo día en que no lo hicieran.
Por otro lado la relación entre Jungkook y yo ha mejorada, nos hemos vuelto más cercanos. Me agrada tener un "amigo" como él; bueno, si él también me considera su amiga.
Es día viernes y me encuentro el la primera clase; el profesor explica que el átomo está formado por un núcleo, compuesto a su vez por protones y neutrones, y por una corteza que lo rodea en la cual se encuentran los electrones, en igual número que los protones. Nada divertido, pero por suerte alguien golpea la puerta deteniendo la aburrida clase.
Una cabeza se asoma por la puerta susurrando:— Choi, ¿me dejas dar un aviso importante?
— Solo quedan diez minutos mas de clases, así que puede hablar en este tiempo — responde este tomando todas su cosas del escritorio — Bien alumnos, nos vemos la próxima clase. Tengan un buen fin de semana.
— Como que el profesor estuvo muy contento toda la clase ¿Qué le habrá puesto tan feliz? — dice Jungkook subiendo y bajando sus cejas de una manera divertida.
— ¡¿En que estas pensado Jeon?!- río mientras le doy un golpe juguetón en su brazo.
— Yo no pensé nada, tu lo hiciste.
— Bueno chicos; debo darles un anunció- interrumpe la profesora de ética — Tendremos campamento...y este año es obligación.
— Oh bien — digo sarcásticamente cruzando mis brazos sobre mi pecho.
— ¿No te gustan? Los campamentos son entretenidos.
— Estos no, solo te hacen correr y correr. Deje de ir hace dos años, me resultaban fastidiosos.
— Pero este año también será distinto a los otros — continuó la profesora — Primero; resultó que tuvimos muchas quejas respecto a nuestros campamentos anteriores ya que eran aburridos — le doy una mirada de "ves" y este rueda sus ojos — pero yo me encargue de eso. Segundo; el campamento será entre las parejas que formamos en el proyecto de ética, tendrán actividades de pareja tanto como grupales. Y tercero; el campamento durará tres días, desde el lunes hasta el miércoles, pero para que no estén preocupados por empacar rápido, nos vendremos el jueves por la mañana.
— Aaah — grité desanimada.
— Oh vamos YongSun, no será tan malo.
— ¿Cómo sabes eso?
— Fácil, porque yo estaré ahí. Prometo que no será aburrido.
— Esta bieeen, Nunca te había visto tan emocionado por algo.
— Me gustan los campamentos, me ayudan a desestresarme.
— ¿Yo te estreso?
— Un poquito — indica con sus dedos.
— ¿Un poquito? — repito.
— Un poquito mucho — dice riendo mientras se inclina en la silla.
— Eres malo, Jeon Jungkoooook.
— No me llames así, no por mi apellido — dice serio.
— ¡Dios, si que eres bipolar!
— No lo soy — corrige con una mueca.
— Si, lo eres — el timbre suena y yo me sobresalto un poco por el ruido.
— ¿Qué nos toca? — dice Jungkook poniendo sus brazos tras su cuello.
— Gimnasia, iugh — hago una mueca de asco.
— ¿Qué a ti no te gusta nada de lo que tenga que ver con actividad física?
— Nop, bueno no es eso, solo que a ustedes los hacen jugar deportes y a nosotras nos hacen correr mientras escucho a las otras chillar por quien de los chicos tiene el mejor cuerpo.
— y obviamente ese soy yo — alardea.
— Claro Romeo, ahora vete.
— Trata de no extrañarme demasiado.
— Tranquilo, no lo haré — grito cuando este iba saliendo por la puerta riéndose.
(...)
La profesora de gimnasia había indicado cuatro capitanas para que formaran los equipos. Todas las chicas estábamos sentadas en el suelo del gimnasio y las capitanas estaban de pie señalando a las que serían parte de su equipo.
No quería jugar y aguantar que las chicas gritaran cada vez que pasaran a rozar sus uñas. Así que me puse de pie, pero...
— YongSun, ¿a dónde vas? — grito la profesora.
— Eh... voy al baño.
— Esta bien, no tardes.
Bien, si me llegasen a pillar estaría en graves problemas.
Jungkook, Jungkook dónde estarás ¡Ah ya sé! Se supone que eres hombre, y los chicos están en la cancha de básquetbol.
He llegado a la cancha de básquetbol pero todos son mucho más grande que yo y eso no me ayuda en nada que digamos...
Un balón de básquetbol viene hacia mí y por inercia cierro los ojos esperando el golpe pero los abro al escuchar un gemido de dolor de parte de ¿Un Jungkook sudado? ¿Cómo diablos llegó aquí?
— ¿Jungkook? ¿Estás bien? — pregunto alarmada.
— Sí, no te preocupes -responde con una sonrisa forzada- Deberías tener más cuido, tonta-dice acariciando mi cabeza.
No respondo nada producto de mi nerviosismo por la cercanía que hay entre nosotros.
— Dijiste que no me extrañarías, ¿Qué te trae por aquí? — dice Jungkook alejándose.
— Mmm... me aburrí de estar allá junto a todas esas chicas chillonas.
— ¿Y me has venido a buscar para que te divierta? — dice riendo.
— ¿Eh? No, no es eso es sólo que... Bueno, ¿tal vez sí?
— Tooonta — dice riendo una vez más y revuelve mi cabello — Creo que falta poco para que las clases terminen, no veo problema alguno en que nos escapemos.
— Jungkook tienes que ducharte.
— Huh, y yo que pensé que me veía más sexy así.
— De todas formas debes ducharte.
— ¿Te escuchaste? No negaste que soy sexy
— ¿Qué? Ahh eso no...
— ¿Te parezco sexy así? YongSun, ¿Qué piensas sobre mí? — dice acercando su rostro hacia mí.
— Nada, nada — retrocedo. — ¡Sólo ve a ducharte!