K. YongSun
En poco tiempo, mis rodillas estaban hechas añicos. Se me estaba haciendo la costumbre de caerme y aterrizar sobre mis rodillas, la razón por la cual ahora tenían mal aspecto y sangraban ante cualquier movimiento brusco.
La sonrisa traviesa de Jungkook aún seguía en su rostro por lo que me había dicho hace un rato. Yo no haría algo así sólo para que él me cargara ¿Eso es lo que hacían otras chicas? Aunque dudo que Seoyeon no lo haga.
- ¡Jungkook, no quería que me cargaras! Ah. -suelto un gemido ahogado.
- ¿Estás bien, YongSun? -dice despejando los mechones de cabello que cubren mi rostro.
- Claro, estoy perfectamente bien. De todos modos... ¿podrías ayudarme? por favor...
- Ah YongSun, qué haré contigo. -dice para luego cargarme y dejarme sentada en lo que es una ¿piedra?
- Jungkook... lo siento por darte tantos problemas. -bajo la mirada.
- YongSun, no me das problemas o sea sí pero tus problemas hacen que olvide los míos. Es como una distracción para mí, además eres tan torpe y divertida que siempre haces que olvide todas mis preocupaciones cuando estoy junto a ti. -dice para luego acariciar mis mejillas.
Den por hecho que ahora debo parecer un tomate, su roce me ha hecho sonrojar. De eso no cabe duda. Me he quedado muda, no sé qué decir. Esto... esto no es normal... ¿desde cuándo Jungkook es así conmigo?
- YongSun, ¿dónde has dejado la linterna? -alumbra con su linterna para buscar la mía.
- Eh... no sé, debió haber caído al suelo igual que yo.
- No me digas YongSun -ríe sarcástico - No importa, creo que la pila de mi linterna va a durar -camina hacia mí- ¿duele mucho?
- No, sólo no para de sangrar además la herida está sucia así será fácil que se infecte.
- Ven te llevaré. -se inclina para que me suba a su espalda.
- No Jungkook, no es necesario. -sonrío nerviosa.
- Vamos, no pesas nada y no me incomoda.
- De verdad Jungkook, estoy bien. Además, sólo te atrasaría, recuerda que hoy es la fogata -digo intentando ponerme de pie- Ah. -gimo por el dolor.
¿Por qué me pasan estas cosas a mí? j***r, amo mi bendita suerte.
- Esta bien. -digo ya rendida- Pero cuando estés cansado debes decirme, ¿okay?
- Sí, sí. Venga, arriba. Creo que me atrasaría más si te dejase caminar a paso de anciana -coloca la linterna en su boca para poder alumbrar mejor el camino.
Con dificultad logro subirme a su espalda. Ojalá no suceda nada vergonzoso, suerte no me abandones, no ahora por favor.
- Jungkook déjame llevar la linterna. - y arrebato esta de sus dientes.
- No era necesario, YongSun. Si no hubieras cogido la linterna hubieras podido irte durmiendo.
- ¿Y dejar que el camino se te haga largo y aburrido? No, Kookie. -desordeno su cabello.
- Ah YongSun dime que no irás haciendo eso todo el camino- se queja.
- No todo, pero sí. -acaricio su cabeza.
- Te odio YongSun- dice entre dientes.
Y aunque no lo puedo ver, estoy segura de que tiene esa cara de amargado que siempre pone.
- No, tú sabes que me quieres. -alardeo.
- También te odio.
- ¡Venga lo has dicho! ¿Se puede odiar y amar a una persona?
- Sí.
- Oh... ¿lo has hecho?
- Creéme que sí...
No tengo nada que decir, hemos quedado en un silencio incomodo que por ahora parece que ninguno de los dos quiere romper. De seguro habla de Jenna, pero... ¿qué hizo ella para que Jungkook la odie de tal manera?
- YongSun. ¿YongSun? - se detiene.
- ¿Qué? - pregunto negando frenéticamente.
- Ya casi llegamos, y no estabas alumbrando muy bien el camino. ¿Estabas durmiendo?
- No, sólo... sólo pensaba. Lo siento.
- Oh milagro, tal vez hoy llueva- dice soltando una carcajada.
- Que gracioso Jungkook. -juego con el cabello del nombrado haciendo que este se enoje.
- Yongsun deja de hacer eso.
- Nop, es divertido.
- Ahh. -grita frustrado- ¿Qué tienes con mi cabello? Menuda obsesión tuya.
- Es muy suave- sigo tocándolo.
- ¿Y? ¿sólo por eso te gusta jugar con mi cabello?
- Nop, me gusta hacer que te enojes. A mí me gusta tocar tu cabello y a ti no te gusta que haga eso. Otra razón para seguir haciéndolo.
- Me arruinas la vida Yongsun. Llegamos.
- Déjame bajarme.
- ¿Estas de bromeando? Te llevaré a tu tienda y curaré tus heridas. Tal vez incendies la tienda si te dejo sola.
- Que pesado eres, Jungkook. Debemos apurarnos para ayudar en los preparativos de la fogata.
- Repito: ¿De verdad estas bromeado o qué? No dejaré que hagas algo con tus rodillas así. Debes descansar YongSun, te has dado muchos golpes estos días.
Llegamos a mi tienda y Jungkook se va a buscar el botiquín.
- Aquí esta. -señala el botiquín.
Se sienta a mi lado y coge un pequeño algodón tomando el envase de agua oxigenada para limpiar la herida.
Bien herida limpia. Jungkook ahora coge otro trozo de algodón y saca del botiquín lo que parece ser Yodo e inmediatamente me alarmo por eso.
No por favor eso no, duele mucho... jodida vida y yo me tenía que caer.
- Esto va a doler un poco. -asiento.
- ¡Ay, Jungkook por favor nada más.-ignora mis palabras y sigue tratando con la herida- Jungkook por favor detente. -cojo su mano.
- YongSun, debo curar tu herida. Sólo un poco más. -acaricia mi cabello y suelto su mano dejando así que termine de curar la herida.
Aguanto las ganas de gritar y patalear porque no quiero hacerle más problemas a Jungkook, no quiero volver a ser un problema para nadie.
- Listo, ¿ves que no fue tan difícil, niña?
- Gracias por curarme la herida, Jungkook. - éste desordena mi cabello.
- Te quedaras aquí hasta que comience la fogata. Avisare a la profesora que estás herida y te vendré a buscar para ir a la fogata, ¿está bien?
- Jungkook, por favor déjame ir contigo.
- Yongsunnie~ no demorare mucho. Lo prometo. -dice sonriendo- Y YongSun, no te metas en problemas- grita alejándose.