Prieto: Al cabo de una hora llegó, y me sorprende ver a Emma sola, está sentada bajo nuestro árbol, sobre una manta, a su lado una canasta. — ¿Me llamas para un picnic bajo la luz de la luna? — Un picnic no, una bebida. De la canasta saca dos copas y un vino tinto, mi favorito. — Wou Emma, te agradezco, pero yo me acabo de comprometer con Sofía, hoy le pedí ser mi esposa y dijo que si... — Te felicito, ¡pero eres IDIOTA! ¡¿Crees que estoy coqueteando?! No aguanto más y rompo a reír, su cara está completamente roja. — Lo siento, solo quería molestarte, sé que jamás dejarías a tú Noha. — Eso es verdad, jamás dejaré a mi hombre. Siempre me sorprende como Noha ha cambiado el vocabulario de la pequeña Emma, siempre tan bien hablada. — Hazme un lugar. Opto por recostarme en la manta

