EMMA: — Hola Emma ¿dónde estabas? ¿Sabes algo de Noha? — Hola Tommy, si, quedo en el restaurante arreglando... O rayos tu rostro. — Tommy tiene todo el ojo n***o, si es que aún conserva el globo ocular allí adentro. — Sí, un digno golpe de Noha, creo que ahora soy todo un hombre, por lo menos no me desmaye, eso hubiera sido vergonzoso. — Hola chicos. — John… tu labio. — No estoy tan mal como ustedes dos. — Eso es verdad, el volcán Noha hizo explosión. — Y a pesar de todo, reímos, ellos ya habían probado el puño de Noha, pero cuando eran niños, esto era totalmente distinto. Entro al cuarto y veo a mis pequeños dormidos, ¿cómo arreglaremos todo esto? luego de darles un beso salgo. — Bien ¿vamos John? — Si. —Tommy, te encargo a mis hijos. — No hay problema, luego iremos a la em

