Narra Emmanuel Sonrió al ver a la chica tratando de poner torpemente la tienda de acampar, en cierto punto se ve muy tierna tratando de hacer algo que no sabe, sus expresiones de confusión y enojo solo me hacen reír, me gusta su ceño levemente fruncido tratando de entender todos las indicaciones y me encanta escuchar esas pequeñas maldiciones que por primera vez no son dirigidas a mi —¿necesitas ayuda? - pregunto algo muy obvio haciendo que suspire de cansancio —no, como verás ya casi termino - sonrió al ver como la tienda se cae justo detrás de ella - tal vez deberíamos ir a un hotel, es más fácil - niego —sabes que todo no se puede arreglar con el dinero ¿verdad? —¿cómo que no puedo arreglar todo con dinero? si le doy dinero a cualquier persona en este bosque tenlo por seguro q

