Un dios del caos.

1062 Palabras

Trina  Dominic recorrió mi rostro como buscando algo, yo no le bajé la mirada, lo observé de manera retadora. Por un momento, pareció dudar, como si no supiera qué hacer conmigo. Pero entonces, esa duda se desvaneció, reemplazada por una determinación feroz. —Vas a aprender, Trina —dijo, su voz baja, pero llena de promesas oscuras—. Vas a aprender quién manda aquí, ya que no lo quisiste hacer por las buenas, lo harás por las malas. Vas a terminar suplicándome piedad. —Ya veremos, Dominic —respondí, mi voz llena de desafío—. Ya veremos quién termina aprendiendo de quién. Él me miraba como si esperara algo. Como si estuviera esperando que me rindiera. Sonrió, con diversión. Y supe en ese instante que él pensaba que iba a suplicarle. Que iba a arrodillarme frente a él como esas muj

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR