CAPITULO VEINTISIETE. Ángela se había decidido a darle vuelta a la página. El saber que su madre y Alex habían tenido intimidad le había dolido hasta los huesos y ya había sufrido demasiado por esa mujer como para permitirle seguir arruinando su vida. Lamentablemente tenía que vivir con ese dolor de saberse enamorada del hombre al que su madre le arruinado la vida y no obstante se había acostado con él. - El mundo es pequeño. – le dice una voz que recordaba muy bien. – hola. – saludo al encontrarse con su mirada triste. - Hola. – dijo mirando nuevamente hacía la nada en el horizonte. - ¿Por qué lloras? – indago con mucha curiosidad, pero ella no quería hablar y se mantuvo en silencio. Para Cristian sobrellevar la muerte de su hermana era aún difícil y aunq

