CAPÍTULO SIETE Ángela quedó boquiabierta cuando leyó en el papel, lo que fue capaz de hacer su madre biológica ¿Matar a una persona? ¿Cómo podía dormir por la anoche? ¿A caso no tenía remordimiento por todo lo que hizo? Estaba en shock, llevar sangre de una asesina no es nada fácil, menos en su situación. Ella no lo sabía, porque no especificaba nombres no nada, solo que asesino a una joven y que en Argentina se la acusaba de fraude y homicidio en segundo grado con alevosía. Era un monstruo, su madre era un monstruo. Las lágrimas caían por si solas y aún no se enteraba de lo peor ¿Cómo tomarían Alex y ella aquella cruel verdad que los une y a la vez los separa? Además, le era incapaz poder procesar la acción de abandonar a un bebé indefenso al lado de un contenedor de basura ¿Y su inst

