Alex Ella sale corriendo de la oficina tratando de ocultar el llanto, pero lo vi. Lo vi en sus ojos. Un atisbo de desilusión en su mirada. Observo mi mano y recuerdo la suavidad de su cabello. Estaba irreconocible. Más sensual Más encantadora Más mujer… No quedaba rastro de la mujer angelical que conocí. He sido demasiado blando con ella. Mi objetivo no es llenarla de mimos o cursilería barata. No. Mi objetivo el hundirla en el fango, sepultar su cuerpo en la desdicha. Un leve golpe en la puerta me hace olvidar mis pensamientos. -adelante- Un par de mujeres que jamas he visto se acercan. Una toca el brazo de la otra como no tan convencida de estar aquí. -señor- dice la primera. Levanto la mano para que empiecen. -señor. La culpa no es de la señorita Luz. Fuimos

