Kian - No puedo creer que literalmente me siguen como perritos falderos. - digo molesto, sentado en la silla de mi escritorio. - Estábamos en territorio desconocido, con gente disfrazada que vaya saber quienes eran. - dice Hayes parado en medio de la oficina. - Si, te seguimos. Te tardabas demasiado. - Creía que Galadriel iba a clavarte un cuchillo en la yugular luego de seducirte. - dice Hardy divertido, sentado en una de la sillas de enfrente. Lanzo una risa y reímos a dúo con Hardy. - Esto no es divertido. - dice Hayes molesto. - ¡Está logrando su propósito! - ¿Qué sería? - pregunto. - ¡Clavarnos sus garras a todos! - dice exclamando como un lunático. - ¡Y lo está logrando! De a poco se gano a cada uno. No me extrañaría que sea una espía del ruso. - Sabes, no te imagine com

