- Aiden, dale algo tú armario para que se vista. - dice él. - Me tengo que ir. - ¿¡Qué!? - se queja el muchacho a mi lado. - ¡Claro que no! - No era una pregunta, Aiden. - dice serio. - Vuelvo luego. Ruby. Sale de la cocina. La regordeta mujer vestida de n***o, sale detrás de él. Me viste se dirige al muchacho, quien me mira molesto. Se levanta de la banqueta y sale de la cocina. - Aiden es siempre así. - me susurra el pequeño a mi lado. - Kian dice que vive como si tuviera un palo en el trasero. ¿Eso que significa? - me pregunta mirándome con sus grandes ojos celestes. No puedo evitar sonreír apenas. - ¿¡Vienes o qué!? - oigo detrás mío la voz del muchacho. Me paró rápidamente y camino detrás. Luego de subir las escaleras, el muchacho abre una de la puertas y entra. Quedo parada

