Kian Cuando llego al asilo, me siento en mi silla y coloco mis pies sobre una punta del escritorio, levantándolos, mientras tengo mi vista fija en lo que tengo enfrente, apoyado sobre la mesa. Quedo así por un tiempo, pensativo, en mi mundo. Otra vez me hizo el almuerzo. ¿Por qué lo hace? No tiene la obligación y nunca se lo pedí, ni se lo mencione. Se supone que tiene que cuidar de mis hermanos, pero de alguna forma también lo hace conmigo. Extiendo mi brazo y tomo el tapper entre mis manos. Le quito la tapa y observo lo que hay dentro. El contenedor tiene cuatro divisiones. En una hay dos sándwiches cortados en triángulos, que es de jamón, queso y lechuga; en otra división hay minis zanahorias, en otra hay unas frutillas de postre y en otro hay unos snacks en forma de pequeños pretz

