27. Desolación

1426 Palabras

Las primeras luces del amanecer atravesaban las finas cortinas de la sala de estar, que ahora forma parte de mi hogar, y ondeaban hacia delante, dándole entrada al aire fresco de la mañana; obligándome a ocultar mis pies desnudos bajo aquel vestido holgado que casi siempre vestía en diferentes colores. La mediana y reconfortante casa en las afueras de la ciudad no se parecía en nada a los palacios donde solía habitar; no obstante, se sentía demasiado para mi madre y para mí. Tan desolada. Mis manos acariciaron suavemente mi vientre tenuemente abultado, preguntándome cómo era posible que algo tan pequeño ya estuviera cambiando todo. Aunque el médico dijo que mi embarazo era reciente, cada día sentía cómo mi cuerpo empezaba a transformarse de maneras sutiles pero constantes. Los malestares

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR