CUATRO AÑOS ATRÁS - No puedo esperar a que por fin llegue el día, el momento en el sea tu esposa y todos puedan verme como tus ojos me ven ahora. Serkan sonrió, la felicidad de ese momento era absurda, estaba ella entre sus brazos, en su cama, solo disfrutando en uno del valor del otro. - Y yo quiero que por fin pueda hacerte mía de todas las formas posibles sin que nadie pueda opinar nada. Alex le dio un pequeño golpe en el pecho que lo hizo reír - No necesitas que nadie te vea como yo, todos saben que tú eres la Kralece. - Si bueno, ellos me den como la señora y tú como tú fabrica de placer. El hizo una cara sensual, no había nada que le gustara más que cuando ella lo dejaba perderse un poco en su desnudez y conocía lo que era estar cerca del placer que da la carne. El momento er

