—!Qiao levántate vas a llegar tarde a la escuela!— Tao Zi sacude suavemente a su hermano menor, —!Date prisa, no puedes llegar tarde!— Qiao gruñó y se volteó para mirar a su hermano. —Mis huesos me duelen hyung, estoy adolorido.— Él lloró. Tao Zi frunció las cejas, —¿Estás consiguiendo estar enfermo?— Puso la mano sobre la frente de su hermano para comprobar que no tenga fiebre. —¿Estuviste practicando?— —No he practicado Wushu en estos días—, Qiao respondió con una ligera carraspera en su voz. —Me duele la cabeza también.— Tao Zi miró a su hermano desconfiado: —No me mientas, Huang Qiao.— Su hermano menor tosió levemente, —No te miento, me siento muy débil, ge. No quiero ir a la escuela.— Se quejó, tirando de la chaqueta de su hermano mayor. Tao Zi parecía estar en

