Vacaciones

4969 Palabras
Le pedí a Agnes que organizara sus maletas porque iríamos a mi pueblo. Quería que conociera mi pais, ya que no lo conoce y quisiera que conviviera ahí antes de la boda. Quisiera que tuviera una relación especial con mi familia también, así que me la llevaré por 3 semanas para que disfrute de mi pueblo y disfrute de la compañía de mis padres y mi hermanita pequeña. Serían como unas vacaciones pequeñas. Yo ya estaba de vacaciones en el trabajo y ella también. Mi familia está muy emocionada al igual que yo. Mi mama estaba en dominicana con mi padrastro, al que le llamo papá. Esto será interesante. ⸺¿estás lista? ⸺le pregunté. ⸺sí ⸺dijo saliendo con sus maletas de la casa. Tomamos el avión hasta mi pais. Agnes se durmió en mi hombro y yo tomé la parte de la ventana del avión. Estaba mirando todo el camino mientras ella estaba acostada. La dejé descansar en mis hombros. Miraba la ventana con nostalgia. Pues ahora básicamente había salido como una niña pequeño de mi pueblo, tenía muchos sueños, tenía muchas esperanzas y las cumplí. Estoy realizado y tengo todo lo que siempre soñé. Tengo trabajo, tengo una novia que me quiere y que pronto me casaré con ella. Me superé personalmente, cosa que no pensé qué pasaría. Me veía como una niña que no podía con el mundo, no podía salir adelante, pero ahora que he terminado mi carrera y hago lo que siempre he querido estoy sorprendida. Planteo y pienso otra vez en mi vida y digo ¿qué hubiera pasado si no hubiera tenido la motivación de salir? ¿qué hubiera hecho yo con mi vida si no me hubiera propuesto estudiar? Cosas como esa pasan por mi mente en este momento y no evito reflexionar en todo. Este viaje, más que alegrarme, me pone nostálgica. Estoy viendo pasar mi niñez, mi adolescencia en cada camino que veo. Todos esos pensamientos, todo eso pasa por mi mente. Era tan débil, era tan niña, pero ahora… ya crecí, soy una persona independiente. Me siento capaz de lograr todo lo que me pueda proponer. El viaje se dio pacífico, tranquilo y seguro. En este momento le escribí a mis padres para decirles que ya estamos cerca. Estaba muy emocionada por enseñarles a Agnes. Cuando estaba cerca me detuve a despertarla para que podamos bajar las dos. Ella estaba soñolienta y no se sentía muy bien debido a que le dolía un poco la cabeza. Salimos y respiramos un poco de aire fresco. Después de varios autobuses y taxis, ya estábamos en mi pueblo, un lugar tranquilo con todo lo necesario para vivir, pero sin tantas cosas, es aburrido estar aquí, pero con Agnes será un poco más emocionante. Tomé las maletas y caminamos hasta mi casa. Mi padrastro me estaba esperando en la entrada, mientras que mi hermanita jugaba con sus amigas en el patio. Fue una bienvenida muy acogedora. Mi padrastro me abrazó y me estrechó la mano diciéndome lo mucho que me extrañaba. Abrazó a Agnes y vi que su cara se puso feliz y contenta, estaba irradiando felicidad. Mi hermanita se percató de nuestra presencia y fue a saludarnos, vale estaba con un poco de vergüenza al ver a Agnes. Lo abrazó y lo saludó con una sonrisa. Entramos a la casa y vimos a mi mamá cocinando. Un gran banquete se puede decir porque había mucha comida en la mesa. Ella se sorprendió al vernos y nos abrazó a los dos, estaba abrazando mucho a Agnes y le hacía muchas preguntas, yo me estaba riendo por debajo, mi mamá es demasiado intensa. Ahora Agnes era el centro de atención de la casa y se sentía muy nerviosa por ello. Llamé a mi padrastro para que nos ubique en las habitaciones. Llevé las maletas para cada habitación. Yo me establecí en mi antigua habitación y Agnes en la habitación de invitados. Ella rápidamente entró a su habitación y se puso a establecerse. Yo por mi parte fui a hablar con mi mamá. ⸺hija, pero si es muy linda ⸺dijo dándome codazos ⸺eres toda una rompecorazones. ⸺dime mamá ⸺reclamé ⸺por favor déjate de mentiras, soy fea ⸺me reí. Ayudé a mi mama a poner la comida en la mesa y luego me fui a bañar, allí me relajé y voté todo estrés. No hay nada mejor que estar en un hogar. Y que mejor que mi mamá por fin acepte mi compromiso. // Nuestra conversación en la comida fue muy amena, más que nada mi familia haciéndole muchísimas preguntas a Agnes, pero ella no estaba cómoda con responder algunas, por lo tanto, solo respondía lo básico por cortesía. Al final la noche llegó y decidí que lo mejor era darle un tour por toda mi casa. Tomé a agnes de la mano y caminé hasta afuera, había un cielo estrellado con una luna llena hermosísima que simplemente me daba mucho placer ver y disfrutar. Las montañas pintaban de un verde oscuro y el agua a lo lejos del mar costero se veía de un azul brillante por la luz de la luna. Simplemente algo magnifico. ⸺esto es precioso ⸺me dijo Agnes maravillada. ⸺sí que lo es, pero es lo único lindo que pasa aquí. La gente no le pone mucha atención. ⸺que mal ⸺dijo. Seguimos admirando el lugar, la llevé a pasear por el parque, la plaza y le mostré algunas casas en donde yo pasaba mi niñez jugando y disfrutando con mis amigos. Fue un paseo muy entretenido y acogedor. Llegamos a casa y cada una se acostó en su habitación, recibí un mensaje de texto de inmediato que hizo que yo sonriera de la emoción. ⸺gracias por mostrarme tus raíces y una parte de ti, lo amé. Te amo. . . . Agnes Este nuevo ambiente en casa de los padres de Ly me deja mucho en que pensar y decir ¿por qué no conocí este pueblo antes? ¿por qué no me digné a venir? Este pueblo es una maravilla. Desde las hojas de los árboles, la sabrosura de su gastronomía y la increíble vista hacia la costa me hacen desear estar siempre en este lugar. Su familia es muy amorosa y alegre. Estas tres semanas los pasaré muy cómodo en su casa. Anoche Ly me dio un mini tour por su pueblo y quede fascinada. Hoy quería conocer las costas de aquí, pero él me dijo que es muy rápido, que tengo que descansar. Mi espíritu aventurero no está de acuerdo. Estoy ayudando a organizar algunas cosas en esta casa junto con la mamá de Ly, ella me va a enseñar sus platillos favoritos y estoy super emocionada, amo cocinar y no está mal aprender varias recetas. Mi teléfono sonó y de inmediato lo contesté. —¿hola? —la voz de Anne se hacía presente. —hola, Anne, estoy bien, justo te iba a llamar después de que terminé de hacer algo aquí —dije riéndome. —no te preocupes, quería saber si llegaste bien y Ly, ¿cómo esta? —ella está bien y si, llegamos bien. Este pueblo es una maravilla, me encanta —dije muy contento. —disfruta pequeña, te lo mereces. —salúdame de mi parte a León y dale dos besos de mi parte—dije despidiéndome —seguiré arreglando algunas cosas, besos. Colgué. Solo había pasado un día y ya los extrañaba. Eran mis terroncitos de azúcar, los amo mucho. Terminé de organizar mis cosas y busqué a la mamá de Ly. Ella estaba preparando la cocina para cocinar. —ho-hola —dije nerviosa —aquí estoy señora. —llámame, Amanda querida —dijo sonriendo —y bien ¿sabes cocinar? —sería una vergüenza para mi si digo que no —dije con pena. Ella se rio y me paso dos zanahorias. —bueno, a trabajar, nosotras cocinamos ahora y ellos cocinaran la cena —me guiño un ojo. Sonreí por su argumento y empecé a buscar una bandeja en donde echar la zanahoria. Tomé el cuchillo y empecé a cortar finamente las rodajas de zanahorias, para que sea más fácil de digerir, luego Amanda me pasó más vegetales e hice la ensalada. Con un aderezo natural la bañé, estaba riquísima. Le di un poco para probar a Amanda y esta se sorprendió. —sí que tienes madera de cocinera. Me gusta tu sazón —dijo con orgullo —quiero ver cómo te va haciendo empanadas. —¿empanadas? —dije sorprendido. Nunca las había hecho, solo las he comido de camino. Hoy tendría la oportunidad. —mami ¿puedo ayudar? —una voz infantil se hizo presente, era la hermanita de Ly. —Vale ¿estás segura? No quiero que dejes a Agnes sola por irte a jugar —la miró raro. —no mami ¿cómo crees? —hizo un puchero —quiero ayudarle a amasar la harina. Amanda nos pasó los ingredientes tales como la harina, huevos, mantequilla, sal, un poco de agua y aceite. También me pasó el relleno que sería el queso y jamón. Vale tomó la vasija y nos fuimos para otra mesa a hacer esto. Busqué un tutorial rápido en YouTube para aprender cómo hacerlo y aprendí. Solo es mezclar todo jeje. Eché los ingredientes, excepto el aceite ya que ese iba al final y empezamos a amasar, las dos estábamos llenas de harinas y nos reímos. Cada una tomó una parte para amasar y estábamos charlando en el proceso. —entonces, ¿te casarás con mi hermana? —pregunto vale. —si preciosa —me sonrojé. — es muy sucia, ¿cómo crees vivir con ella? —dijo dramática. —no me digas —le respondí igual. —sí y sus medias huelen a fushi —se rio. Yo también me reí, la hermana de Ly es muy cómica. Y justo hablando del rey de roma… Mira quien se asoma. Ly venia de ayudar a su padre en el pueblo, ya que el padrastro es mecánico. Estaba toda sudada y al parecer cansada, pero cuando me vio, su rostro cambió teniendo una bella sonrisa. Vale la llamó emocionada y yo me reí. Seguí amasando la harina con ganas, ya se estaba consolidando para convertirse en masa de empanadas. Tomé la de vale, ya que ella se fue a abrazar a su hermana. —fushi hermana, hueles terrible —dijo después de abrazarla. —hola vale, también te quiero —respondió ella. Se acercó a mí y me dio un pequeño beso en la mejilla. —hola preciosa—dijo en mi oído —te ves hermosa amasando harina. —hola guapa, tú te ves sexi llena de aceite —me reí. Ella me miró indignada y yo simplemente me moría de la risa. Amanda llego a ver lo que estaba haciendo y miro extraño a Ly. —y esas fachas hija, báñate no seas sucia. —mamá, estaba ayudando a Jeff, vengo cansada. Ya me bañaré —se rio. Se despidió de nosotros y seguí amasando la harina. —¿y vale? —dijo mirando alrededor. —yo —miré y no la ví ¿dónde estaba? —yo, no sé. —hay esta muchachita, solo se la pasa jugando la condenada —dijo Amanda —no importa, ya veo que tienes todo listo, vamos a cocinar. Fui a la cocina con Amanda y empecé a cocinar junto con ella. Amaba esta gastronomía y me encanto cocinar a su lado. La comida nos quedó riquísima, me estoy ganando su confianza poco a poco y eso está más que bien. Preparé la mesa y llamé a todos a petición de Amanda para que vengan a degustar la comida. Yo por mi parte fui a bañarme de un pronto, para comer. Llamé a Ly y este ya se estaba vistiendo para salir también a comer. Me dio un abrazo por sobrevivir en mi casa este día, ja. —pensé que no te ibas a acostumbrar tan rápido —dijo sorprendida. —olvidas mis dones culinarios, esos le ganan el corazón a cualquiera —me reí. —tu y mi mama son iguales —se rio. Todos fuimos a comer y me sentía en una buena familia, el ambiente está más que agradable para saber que tome la mejor decisión al comprometerme con Ly, porque no solamente es saber convivir con ella, sino con los demás allegados. Su mama ha cambiado bastante y se siente acogedor estar aquí. Ahora serán mi familia. . . Ly —hay no, ¿cómo crees? —dijo Lila, una vieja amiga, riéndose —me sorprende que hayas hecho algo estúpido. Y dime ¿cómo terminó la cosa? —pues me rompí el brazo, me atendió a sanarme y ahora estamos en la casa de mis padres pasando las vacaciones mira que tal —me reí. Estaba de llamada con Lila, actualizándola sobre los últimos acontecimientos y estaba de luna de miel en el caribe. —oye mira qué cosas, Ly me salió cobarde pues —se río —mira como asustarse porque tu novia te pide matrimonio. Así no se hace jaja. Disfrutaba la conversación con ella, estaba sentada en el patio, disfrutando del sol de la tarde y la brisa suave del norte, me he dado cuenta con esta primera semana que tengo que es muy agradable pasar el verano aquí. Las experiencias que me he llevado aquí son muy satisfactorias. Seguí hablando con Lila mientras veía a los niños jugar y las gallinas correr. Me enteré de que ella estaba embarazada y estaba emocionada de que quería un varoncito. —ojalá te manden tres hijos —me burlé. —por favor como si esas cosas pasaran —se río. Seguí hablando de cosas triviales con ella. Hasta que colgó y dije: es una hermosa tarde ¿por qué no la aprovecho mejor? Acto seguido veo a Agnes llegar a mis espaldas después de ayudar a mi mamá con algunas cosas. —¿cómo está mi preciosura? —dijo dándome un abrazo. —estoy bien, vámonos a la playa por fis —Suplicó —justo era eso que quería decirte, quería ir aunque después vayas a bañarte ¿va? —dije nerviosa —ósea no te bañaras ahora, pero si después no se si me entenderé. —hay gracias —dije riéndome —encantada de ver la playa contigo. Fui a mi habitación chillando de felicidad y enseguida empecé a buscar algo cómodo para ir a playa. Mientras vi un cuadernito y pensé ¿por qué no hago un diario de aventuras en estas tres semanas y luego se lo enseño a agnes? Acepte la idea. Tomé cuadernito y pluma y empecé a escribir. Solo escribía puras boberías, pero decidí empezar por una poesía. Inspirada en una que leí del autor Justo Sierra Méndez que me describía perfecto en la playa. “baje a la playa la dulce niña, perlas hermosas le buscaré; deje que el agua durmiendo ciña con sus cristales su blanco pie. Venga la niña risueña y pura, el mar su encanto reflejará, y mientras llega la noche oscura, cosas de amores le contará. Cuando en levante despunte el día verá las nubes de blanco tul, como los cisnes de la bahía, rizar serenas el cielo azul. Enlazaremos a las palmeras la suave hamaca y en su vaivén las horas tristes irán ligeras, y sueños de oro vendrán también. Y si la luna sobre las olas tiende de planta bello cendal, oirá la niña mis barcarolas al son del remo que hiende el mar. Mientras la noche prende en sus velos broches de perlas y de rubí, y exhalaciones cruzan los cielos, ¡lágrimas de oro sobre el zafir! El mar velado con tenue bruma te dará su hálito arrullador, que bien merece besos de espuma la concha-nácar, nido de amor. Ya la marea, niña, comienza; ven que ya sopla tibio terral, ven y careyes tendrá tu trenza, y tu albo cuello rojo coral. La dulce niña bajó temblando, bañó en el agua su blanco pie; después cuando ella se fue llorando, dentro las olas perlas hallé.” Al final le firme: para la niña de ojos cansados que solo quería una infancia feliz, con amor, Ly. Inspirada por el poema, decidí escribir otro más. Pero ya era tarde, Agnes me esperaba. // Describir el mar fue justo como la poesía del autor Francisco Gálvez: “el mar mantiene su vaivén, variable, e invariable. Miro las aguas espumosas y luego transparentes, suben y bajan en la playa, se estrellan en las rocas. En apariencia son uniformes en su movimiento, pero la diversidad reina en todos sus gestos.” El mar es hermoso, sublime, divino. Me encanta como el sol refleja su belleza en ella. Mi niña interior grita de la emoción y no puedo controlarla. Es tarde ya en la noche y la playa está desierta. Rompe el mar sobre las rocas. Un aire cálido, espeso de salitre y de recuerdos, me baña la cabeza. Cierro los ojos. Inhalo. Me dejo llevar. Y luego pienso, como casi siempre que me pasan estas cosas. Agnes me mira con amor, y yo le devuelvo la mirada. Nuestro silencio es más que suficiente para llenar el espacio, para saber que es un momento mágico no necesitamos hablar. Comprendía que el amor de ambos trascendía barreras y que era tan puro y sincero que no evite reflexionar sobre esto. Y agnes… me ama incondicionalmente, más que a su propia vida, ya me lo ha dejado demostrado. // Dos semanas después… Ver a agnes estar con mi mama compartiendo me hace muy feliz, tenemos ya dos semanas aquí, así que solo nos queda una semana para pasarla juntos y procuro mimarlo mucho antes de partir, ¿qué tal si planeo un día de campo solo los dos? Será muy bonito de mi parte hacerlo. Pero ¿en dónde seria? Necesitaría pedirle consejos a mi mamá sobre esto. Son las 10am. Y ellos dos están dejando la cocina limpia para que yo y mi papa le cocinemos a ellos, así estamos por estas semanas. Tengo que pensar en cómo impresionarlos ahora. Se me da bien la cocina, pero Agnes es a otro nivel, así que pensaré que prepararle. Mientras tanto, llame a mi papá para empezar a cocinar. Entre a la cocina y vi que ya ellos dos salían, le guiñé un ojo a agnes y este estaba sonrojado. Mi mama solo se reía por lo bajo. —verán que es una buena comida —dijo mi papá llegando —las dejaremos impresionados con nuestro talento. —si como no, como cuando quemaste los panqueques, eso fue impresionante —mi mamá se rio a carcajadas. Mi papá y yo solo nos miramos y reímos. Empezamos a cocinar e hicimos un buen guiso de carne bien sabroso. Preparamos todo y comimos a gusto. // —mamá —la llamé a parte, estábamos en su habitación —necesito pedirte un favor. —si hija lo que pidas —dijo curiosa. —es que… mañana quiero hacerle algo bien bonito a agnes, quiero llevarlo de día de campo ¿qué me aconsejas hacer? —dije algo nerviosa. Mi papá entro a la habitación y se escuchó todo. —¿día de campo? Lleva condones ya sabes —me guiño un ojo. —¿condones? —me asombré —¡papá! ¿qué piensas que soy? —le reclamé —¿Si sabes que soy una chica? —en estos días no se sabe Ly—dijo riéndose. —deja a la muchacha tranquila, que no ves que es algo bien romántico —mi mama estaba sonrojada, al parecer recordó algo. —olvida lo que tu padre te dijo, tiene la mente bien cochina. —lo digo porque al parecer se le olvido decirte como concebimos a tu hermana… aja, día de campo… —dio una carcajada mi padre. —gracias, no quería saber cómo la hicieron —dije sarcástica y rodeé los ojos —en fin, mamá, por favor ilumíname. Mi padre se sentó en la cama para escucharla y mi mamá tomó su pose característica que es ponerse las manos en la cadera y una postura recta para hablar. —bien hija, como te decía, tienes que llevarle flores, hacer una muy buena comida para llevar al menos que tengas dinero, aunque puedes hacer las dos cosas, cocinarle será mejor, es un detalle muy lindo. —puedes llevarla para la playa, al mirador del pueblo hasta por el mercado —dijo mi papa de forma jocosa. Me reí a carcajadas, estaban más nerviosos que yo. —y no olvides hija, trátala bien, en todo momento y lugar. Es lo mejor en toda relación, mira cómo somos tu madre y yo, tenemos años juntos y aun nos amamos —dijo mi papa mirando a mi madre con amor. —hay no, una escena cursi —dije irónica —está bien padres, gracias por sus consejos. Lo haré bien ¿okay? —está bien hija, ya tu eres una campeona —mi mamá me agarro el hombro —lo que necesites cocinar está en la cocina. Sonreí y salí de la habitación, sin querer, escuché su conversación después de irme. “—nuestra hija está muy enamorada Jeff. —sí, eligió una buena chica, ella lo hará muy feliz.” Sonreí ante ese comentario. Gracias, padres. // Buscaba a vale para que me hiciera un favor, pero esta estaba coloreando en su habitación, no quiero interrumpirla, pero lo haré. —oye…vale —dije susurrando desde su puerta —vale. —sí, dime —dijo mirándome raro. —¿puedo pasar? —seguí susurrando. —dale pasa. Entré a su habitación y me senté en su cama. —mira, por favor distrae a Agnes media hora y te traigo dulces, quiero comprar en el mercado sin que se dé cuenta. —que sean dulces grandes y tenemos trato. —¿trato hecho? —le extendí la mano. —trato hecho —confirmo. Se levantó y salió para la habitación de agnes, él estaba ahí en ese momento. Aproveché y tomé el dinero de mi habitación y salí para el mercado. Ahí le compraría las flores para agnes y comprarle lo que pienso cocinarle. Fui al mercado y compré lo necesario, quería hacerle tacos y empanadas, las adoraba. Le compré unas flores naranjas y amarillas ya que le gustaba ese color y creo que eso es todo, para mañana ya pensaría que hacer en el camino. Ahora iré a casa para pre-hacer todo sin que ella se dé cuenta. Dejo las masas reposando y las flores en mi habitación, mañana sería un día de picnic. Después de todo esto, pasé por la habitación de vale para llevarle sus chocolates, estaba con Agnes coloreando y ambos se divertían mucho. Me miraron cuando interrumpí en la puerta y ambos sonrieron. Agache los chocolates rápidamente. —hola ¿qué hacías? No te he visto en todo el día —dijo agnes. —ah estaba atendiendo el negocio de mi padre —dije riéndome. —okay —vale me miró raro. Chiquilla metiche. —bueno, agnes necesito hablar contigo ¿vienes? —dije entusiasmada. —está bien, déjame despedirme de vale —se dieron un abrazo medio largo y salió. Yo le dije a ella que también le daría un abrazo a vale, la abrace y con un rápido movimiento le pasé los chocolates. Ya el trato estaba cumplido. Acompañe a agnes a su habitación y ahí nos sentamos para hablar. —entonces ¿cómo estás? —yo estoy bien, miro a la chica más hermosa de este mundo ¿cómo no estaría bien? —ja, que chistosa—me reí —te amo. —yo te amo más preciosa —me guiñe un ojo —prepárate que mañana nos vamos de día de campo, iremos a pie para disfrutar de lo hermoso de mi pueblo ¿va? Vi emoción en su rostro. Le gustaba mucho la idea. —¡sí, sí, sí! —dijo entusiasmado —¡quiero! —bien, que bueno que te gusté la idea —me sonrojé. Seguimos hablando de otras cosas mientras avanzaba la tarde, ya en la noche, cada uno nos despedimos para dormir, mientras yo chequeaba lo que puse a pre-cocinar. Estaba en punto. Ahora iría a dormir. // Me levanté de madrugada para cocinar todo a tiempo, hice tacos con muchísimo queso y carne molida, empanadas bien rellenas y entré todo en dos platos separados para ambos, me bañé y busqué a Agnes en su habitación, esta estaba preparado ya. Ya ambas listos, entré todo en una mochila grande y tomé el dinero necesario y un poco más que me dio mi madre. Gastaría mucho dinero hoy, pero valía la pena por Agnes. —¿lista? —le pregunté. —sí, vamos —me dijo. Agarré su mano y nos encaminamos para nuestra primera parada, que sería el mirador del pueblo. Es un lugar donde el amanecer se ve hermosísimo y no hay nada que interrumpa la hermosa velada. Estaba cerca de la casa así que sería un buen sitio para empezar. —wao Ly ¡es increíble! Que vistas —dijo ella sorprendida. El sol empezaba a salir y sus tonos violetas, rojos y amarillos empezaban a aparecer en la tierra. Era un buen espectáculo de amanecer. No había nadie en la calle y solo estábamos nosotras dos. Eso solo importaba. Eso solo importaba. —sí, es hermoso, pero no como tú—dejé la mochila en un banquito y la abracé por detrás. Su cabeza reposaba en mis hombros y ella suspiraba de felicidad. —te amo, agnes —susurré. —y yo a ti preciosa —dijo y besé su mejilla. Disfrutamos de este eterno amanecer abrazados. Ambos sin decir una palabra, dejando que la suave brisa de la mañana ambiente el momento. Las aves despertaban y surcaban el maravilloso cielo azul. Las estrellas se desvanecían de nuestros ojos dando paso a las nubes majestuosas que pintaban este cielo. Agnes y yo nos sentamos y ella se recostó en mis piernas. Empecé a acariciar su rostro delicadamente mientras se dormía lentamente. Que divina se ve mi novia. Es hermosísimo. Le saqué una foto mientras dormía plácidamente en mi regazo y luego empezó a babear. Le saqué otra foto riéndome, esa será perfecta para mi fondo de pantalla. Deje que el tiempo pasara y cada vez más iba aclareciendo. Yo disfrutaba del momento y Agnes pues…dormía. Empezaba a aclarar ya y el sol salía más arriba. Tuve que despertar a Agnes porque si no nos cocinamos aquí. —hey, dormilona —susurré —ya nos vamos. —¿qué? —dijo despertando —¿y qué hora es? —empezó a bostezar. —pues ya las 8am preciosa. —¿qué? —dijo sorprendida —¿dormí toda una hora y media? —te empezaré a llamar bella durmiente, vámonos —me reí. Nos reímos por lo cómico del asunto y seguimos a nuestra siguiente parada. Un café del pueblo en donde se podía comer un buen desayuno, nos paramos ahí para disfrutar del pueblo y sus habitantes. Agnes se sentó con curiosidad, mirando a todas las personas que pasaban. Yo ya conocía a cada persona ya que me crie con todos estos. Pedimos un buen desayuno y lo devoramos de una vez. Luego de ahí nos fuimos de caminata para la playa, Agnes quería bañarse en esta y pues ¿por qué no? Quería que disfrute de ella. —espero que no te arrepientas cuando entres —me reí —la tierra abunda y si no sabes nadar será un gran problema. —bueno no se nadar —dijo nerviosa —así que tú me llevas de la mano. Le sonreí y seguimos hablando por media hora más. Estábamos cansadas, pero era divertido. Llegamos a la playa, ya el sol estaba muy caliente. Renté un lugar de estar en la playa y nos sentamos en las sillas y debajo de una sombrilla playera. —vaya pero que calor hace aquí. Descansamos y nos vamos a bañar ¿okay? —dijo Agnes acomodándose en la silla. —está bien preciosa. ¿quieres comer lo que he cocinado para ti? —dije abriendo la mochila. —después de nadar, aún tengo lo del desayuno. Pero quiero agua. Le pasé el agua y descansamos en las sillas. L1uego de 10 minutos, se quitó el vestido playero que tenía, quedando en shorts y blusa pegada. Yo hice lo mismo y quedé en bañadores. —¡quien llega de ultimo es un huevo podrido! —empezó a correr. Oh, Agnes. Corrí lo más rápido que pude y lo alcancé. La cargué ya que estaba flaca y lo llevé a mis espaldas hasta la playa, el agua estaba fría y muy agradable para el calor. Me abrazó y lo cargué en mis espaldas nuevamente. Se sostenía con fuerza ya que le estaban asustando las olas. —tranquila—reí —aquí estoy. Vamos a caminar un poco hacia lo profundo. —si como no, no eres tú que no sabe nadar —se quejó. —no exageres. La llevé a un punto medio donde podía nadar, pero no se ahogaba. Su agarré era fuerte. —bien, aquí estamos a una distancia considerable, ahora quiero mi vida —se rio —me encanta la playa. Es super relajante. —qué bueno que te guste, a mí me gustas tú, por ejemplo. Ella se sonrojo y se rio. —y también me gusta comer lo sé —se echó a carcajadas. —ahora confía en mí, toca la arena de la playa, no te ahogaras. —¿lo prometes? —dijo algo desconfiada. —lo prometo —le confirmé.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR