—Bueno ¿Por dónde empezamos a hablar? Estuve pensando estos días y creo que debemos que cada una definir lo que haremos, por el bien de las dos, para que tengamos un buen matrimonio —dijo agarrándome las manos. ¿Tan comprensiva de repente? Me asusta. Pero está bien. No me esperaba esto. —Bien, aprenderé a manejar para tener más control sobre los manejos. Después aprenderé a ser piloto. ¿Qué dices? —dije yendo al punto. Ella está pensativa, me mira con rostro serio y yo temo bastante, pero mucho por lo que pueda decir. Aun no me creo que haya aceptado así de la noche a la mañana. —Es una buena noticia, me llevarás por los suburbios dónde vive mi hermana y podemos dar bastantes vueltas por todo New York. Mi novia será piloto carajo —dijo feliz, bastante emocionada. —¿Ya me apo

