Durante el día Diego no se atrevió ni a mirarme y eso me sirvió para poder entablar comunicación con una española bastante guapa que se acercó a mí únicamente porque le gustaba Diego, y quería que yo le ayudara a conquistarlo. - ¿Guapa, el chico que siempre está contigo es tu novio? - Me preguntó mirándolo, Diego se encontraba en la otra mesa, frente a la mía - No, él es solo mi amigo, somos del mismo país - expliqué - A mí si me parece supremamente simpático - Dijo la española con su acento bien marcado que se me dificultaba comprender - Todo tuyo, bonita, así me quitas un peso de encima - Alegué cerrando mi computadora - ¿Acaso es muy molesto contigo? Es que míralo ahí con su carita guapa cualquiera caería rendida, es un morenazo divino - Alegó la mujer completamente eufórica por el

