La angustia me sobrepasaba la consciencia, por un lado pensar todo lo malo respecto a Thiago me dolía pero verme en esa habitación, después de huir me hacía retroceder y de nuevo pensar en lo que le estaba sucediendo. Posiblemente me dormí hasta ya entrada la madrugada, no porque dejara de pensar sino por el cansancio, la cama era demasiado suave y mi espalda dolía horriblemente, Diego y Clara, en cambio durmieron felices, y sentí dolor, por no estar en las mismas condiciones que ellos, una envidia que me carcomía el alma. Tras que entró un rayito de sol a la habitación me levanté, ellos permanecían dormidos, abrazados, los observé y solo pude tocar mi vientre que era la única compañía que me quedaba, el hotel proporcionó desayuno, me comí todo, la ansiedad me consumía, quizá por el ruid

