- ¿Qué pasa? - Pregunté mientras me levantaba para abrirle - Pues nena que ha venido la estirada esa de Esmeralda - comentó en voz baja tras la puerta, ante sus palabras solo apresuré mis pasos y abrí rápidamente - ¿Está dentro de la casa? - pregunté mientras le colocaba el seguro a la llave - Está afuera tocando el timbre, la hemos visto por la mirilla de la puerta, Diego me ha afirmado que es ella, como sabéis bien yo no la conozco, y me ha pedido que te avise - Afirmó nerviosa - !Maldición! Yo sabía que esto o era buena idea - Mascullé tirándome de espalda en la cama y colocando mi mano en la frente, pues empezaba a sentir demasiado sudor por el calor y por el miedo - Ya Diego le ha avisado a Thiago, pero como sabrás, él debe ir manejando rumbo a la oficina del abogado - aclar

