“Creo que son los 5 minutos más lentos de mi vida", protesté, mientras ella reía. A pesar de que dábamos vueltas por la casa, mirábamos el jardín y volvíamos, aún no habían pasado los minutos. Leonardo estaba cocinando, ya era tarde y estábamos por cenar. “Y bien, ¿qué pasa?", preguntó curioso, acercándose a nosotras. Estábamos nerviosas y no habíamos olvidado los tests. Diálogo (Nosotras): "¡Los tests!", exclamamos al unísono y salimos corriendo hacia el baño. En cuanto ingresamos, nos sorprendimos. Efectivamente, según los cinco tests de embarazo, yo estaba embarazada. “¡Felicidades, amiga!", comentó Melisa emocionada, abrazándome. “Gracias", respondí con una sonrisa. “No puedo creerlo", dijo él, sonriendo con felicidad. “Yo tampoco", murmuré, recordando las extrañas palabras de mi

