Karol Brown Mi mente ahora mismo está en blanco. Jodidamente en blanco, para tener que hablarle a mi madre sobre lo que es o puede ser mi posible embarazo. Y no es sólo eso lo que me pone en alerta, sino el hecho de que al llegar a la casa, mi hermano estuviera allí recibiéndome con una sonrisa de par en par y un enorme abrazo. Todavía no me lo puedo creer. -¿Cómo es que estás aquí? - De mis ojos salen varias lágrimas de la emoción. -Se encoge de hombros. - Agarré el vuelo más cercano para Buenos Aires y aquí estoy. -¿Pero cómo? O sea ¿Por qué no me dijiste nada? -Era una sorpresa. - Hace manos de jazz. Y una risita se escapa de mis labios. -¿Me extrañaste? - Pregunta. -¿Que si no te extrañe?...Joder, eso no debería de ser una pregunta - Le abrazo nuevamente. - Te extrañé u

