Capitulo 34

2399 Palabras

Massimo Estaba agotado. El peso de los últimos días se sentía en cada fibra de mi cuerpo, como si la tensión se hubiera instalado en mis huesos y se negara a soltarme. Las cosas se habían complicado más de lo que tenía previsto. Las reuniones interminables, la supervisión de las entregas de armamento, los problemas que parecían multiplicarse en cuanto solucionaba uno. Todo exigía mi atención, mi tiempo, mi paciencia. Y, aun así, cada noche, sin importar lo tarde que terminara, mi límite era claro. Acostarme con mi esposa no se negociaba. Podía estar muerto de cansancio, con los ojos ardiendo por la falta de sueño, con el eco de conversaciones peligrosas en mi cabeza, pero cada madrugada, volvía a nuestra cama. Volvía a ella. Aunque dormir, en el sentido real de la palabra, era otra

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR