Exploramos los alrededores, había mucho por mirar, pero el hambre era más. Nos detuvimos en el restaurante del hotel a cenar y luego seguimos el recorrido por el casino y la barra. Para explorar el resto nos aconsejaron venir durante el día. No puedo esperar a mañana para visitar la playa. Hace años que no tomo algo de sol. —Quisiera tomar alcohol, mamá. —No puedes tomar alcohol, cariño. Todavía no cumples tus veintiún años. —Aquí en las Bahamas la edad mínima y legal son dieciocho. Solo será un trago. —Solo uno. Prefiero que sea un cocktail bajo en alcohol. —Está bien. Lo he notado pensativo desde que salimos de la suite, pero no he encontrado la oportunidad de preguntarle. Aproveché el momento cuando nos sentamos a tomarnos el cocktail. —¿Te pasa algo, mi amor? Te he notado muy pe

