Los días pasaban al igual que las incontables clases y exámenes que llegaban a hacer en la universidad, y tanto Lukas como yo, nos habíamos propuesto en tomarnos muy enserio la materia por lo que todas, o almenos la gran mayoría de nuestras conversaciones eran de trabajos, incluso había llegado a invitarle varias veces a casa para estudiar y, a raíz de éso, nuestra amistad incrementó como también la confianza que le tenía. La clase había terminado ya hace unas horas y aún cuando ya era libre de irme a cualquier otro lugar mi cuerpo no se movía de aquél sitio. Elisa aún seguía sin querer hablarme. Luego de nuestra discusión, ella ni siquiera me dirigió nuevamente la palabra, a tal punto que se había ido con su novio a la universidad olvidándose de mi, por lo que había tenido que comenzar

