--- Las horas habían pasado tan rápidamente pero aquella peculiar castaña claro aún permanecía sentada en la barra de el bar pasada de copas. Luci se rehusaba a regresar a la casa, y a pesar de que ese joven bartender al cual había tenido la oportunidad de conocer aquella vez, le trataba de negar las bebidas, Luci pedía más tragos para poder saborear aquella abrasadora bebida que quemaba la garganta y te mareaba. — ¿Com..mo dijes que me lla..mamabas? — balbuceo Luci aquella pregunta que ya le había echo desde antes, para luego de analizarla, comenzar a reír — mamaba — repitió riéndose como una chiquilla rebelde. — Luis — soltó un poco divertido el chico al verla en ése estado — Oye, creo que no deberías tomar más. — ¿Louis? — preguntó la castaña — Que..e horriiible nombre — soltó ar

