¿Que está pasando?

1001 Palabras
Arregla su traje, al parecer estuvo a punto de caer o... yo me detuve por sorpresa, ya que él va tras de mí. —dígame la verdad, ¿me van a matar? El hombre frente a mí, aunque no dice nada, su cara de constipado es demasiado notoria, al igual que los demás hombres, se nota a kilómetros que se aguantan las ganas de reír. —No señorita. La orden que tengo es llevarla a casa y es todo. —asegura. No parece mentir, pero qué tanto puedo saber yo cuando solamente he tratado unas cuantas personas y son ancianos. Sin darme cuenta caigo presa de los nervios y la ansiedad por salir de esta casa, siento que me falta el aire, empiezo a ver borroso y luego simplemente mis fuerza se desvanecen. Aquel hombre que la ha seguido a todo lado desde que entró a la casa se apresuró a tomarla en brazos, ya que se ha desmayado. Ya esperaban una reacción así, es una chiquilla, delgada y algo pálida, apenas tiene color en sus mejillas, era de esperarse que se desplome, ya sea por nervios, o una muy obvia debilidad ya que no ha pasado nada bien estos últimos días. Tenerla en brazos no tiene gran importancia para el hombre, o no debería, pero recuerda las palabras que ha dicho antes esa chiquilla con sus risos castaños deslizándose por sus brazos. Entra al auto y recuesta a la joven , posa sobre el sofá con la mayor delicadeza posible. En el aeropuerto privado... —Ahora no sé cómo hago, si con todo lo que hago realmente solo parece que yo te molesto —debe disimular ya que las cámaras no lo pierden de vista. —Sabes que tu prometida llegará hoy ¿verdad? —Regaña entre dientes discretamente ante los medios el Rey a su hijo mientras los fotografían. Toma su pulso y corrobora que solo esta desmayada y despertara en cualquier momento. Entra al auto y desde el asiento del chófer se asegura de que las puertas tengan seguro en caso de que despierte antes de llegar a su destino. Maneja un par de minutos hasta donde los espera un avión blanco, con detalles dorados y el nombre de Lancasther. Antes de bajar el hombre informa del pequeño detalle sobre aquella jovencita a alguien ya en el avión. Un hombre de 1.52 de estatura, cabello rubio alborotado, lentes tan gruesos y pesados que marcan su rostro,vestimenta de la antigua realeza, sus telas opacas y calzado impecable está sentado dentro del avión, algo aburrido hurga en su nariz. —Señor... se acerca un hombre vestido de mozo. Aquel hombre mueve su cabeza, dando anotar que escucha, pero continua hurgando en su nariz y analizando lo que encuentra de manera grotesca, que hace sentir repulsión a quien le habla. —La princesa se ha desmayado. —Que la suban, no hay tiempo que perder. —dice restándole importancia. —Si señor. Algo incómodo, tanto por lo que ha visto, cómo por lo que ha oído, se marcha dando la respuesta al hombre en la puerta. Entonces el hombre que antes la ha salvado de caer al suelo al desmayarse, es el mismo que la toma en brazos y la sube al avión, ya que aún no despierta. Todos los presentes observan con asombro y a la vez tristeza a la joven desmayada. La coloca en un asiento cuidadosamente y sin más despegan. Tan pronto lo hacen y estabilizan el avión, la joven es llevada a una de las 2 habitación en el avión donde la revisará una doctora a bordo. Lo primero que veo al abrir mis ojos es una señora de blanco, está toda cubierta incluso su cabello. —Está reaccionando —mira a los tipos de traje tras ella. —Estará bien, apenas aterricen debe ver al médico —.Advierte. ¿Aterricen?, Ate... ¿Que? Miro bien a mi alrededor y está todo blanco y ¿Una ventana pequeña?, ¡Hay por Dios!, —¿estoy en un avión?, ¡Estoy en un avión! —repito esta vez en inglés al darme cuenta que la doctora lo ha hecho también. —¡¿Por qué diablos estoy en un avión?! —grito a todo pulmón levantándome de golpe y 'puff', sentí otra vez un mareo así que me siento de nuevo. —En cuanto lleguemos, lo sabrá señorita —dice el tipo de traje. —Debe recostarse por un largo rato, el vuelo será largo señorita —dice la doctora al terminar de recoger sus cosas en una bolsa y desaparecer tras una cortina dorada. No sé ¿porque todos me dicen señorita?, Si soy pero jamás lo había escuchado tantas veces como hoy que parece que es como un maratón de llamarme "señorita". Observando por la ventanita junto a mí, veo todo es nubes, se ve hermoso. Da una sensación de libertad, lo cual es absurdo tomando en cuenta que no sé a donde voy o mejor dicho a donde me llevan, pero se ve bonito. No tenía a donde ir así que me quedé allí, sentada, mirando por la ventanita como se ve el cielo de hermoso y místico a la vez. —Desea comer algo señorita? —pregunta una mujer de 30 y tantos sacándome de mis pensamientos de manera abrupta. Niego con la cabeza y continuó mirando por la ventana, se escucha como los pasos de aquella mujer empiezan alejarse y pasa algo por mi mente. —¿A dónde se dirige el avión?, ¿Y los demás pasajeros? —pregunto esperanzada algo de respuestas, ya que me sacaron de mi casa, estoy en un avión y no se ha donde voy, necesito una respuesta al menos. Noto que soy la única en el lugar, porque no parece un avión en sí, ya que mi asiento es como cama y tiene televisión pequeña además de cortinas, jamás leí nada de esto en los libros. —Disculpe señorita, no estoy autorizada a darle esa información
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