Ella se gira hacia el, levanta su mano y saca el dedo medio, acompañado con una sonrisa. ─No podrás relatar una segunda flecha mia, bufón. ─sonríe y se va muy tranquilamente. Dante lejos de molestarse, siente un júbilo en su pecho hasta ahora desconocido para el. ─Esa chica esta loca, pero es tan... ─se echa a reír, mientras saca la flecha que atraviesa su pantalón y aún está clavada en un árbol. ─si creyera en el matrimonio, definitivamente sería ella. ─suspira sacando la flecha. Camina con la flecha en la mano, todo el trayecto solo puede pensar en los ojos de ella, azabache, su ondas en el cabello, la mirada fija en el. No ha conocido a una mujer que le mantenga la mirada tan fija, sin sonrojarse, sin titubeo, sin bajarte la mirada. Quiere eso, quiere volver a ver esa mirada desafi

