Un día en especial, dos días antes del baile vienen a su mente, el médico de la familia saliendo del castillo, Rose llama la atención de él mientras trata de ensillar a su caballo. Ella habla sin para de lo increíblemente hermosa qué es y lo lista y perfecta que es para el mejor de la isla como esposa. Por alguna razón, él no le quita la mirada de encima al médico, observa que el mira a la ventana que da a su habitación, baja la cabeza y niega con ella antes de subir al carruaje y retirarse del castillo. Le quita la mira cuando su hermana le lanza un cepillo a la espalda por la falta de atención. ¿Será posible que el sea el único al que no le avisaron que su padre está emfermo? —Debes hablar con nuestro hijo —dice su madre con preocupación. —No, aún no. —¿Crees que él no ha notado t

