La misma noche Canterbury Samantha A lo largo de la vida, conocemos personas que dejan huellas distintas en nuestra existencia, como si cada una fuera un mundo único por explorar. Algunas son como un libro abierto, donde cada palabra está escrita con claridad y los gestos hablan incluso antes de que pronuncien una sola palabra. Son transparentes, fáciles de comprender, y nos brindan la seguridad de saber exactamente dónde estamos parados. Luego están aquellas que se envuelven en un velo de misterio, como cofres cerrados con llave, escondidos tras una fachada pulida de formalismos y sonrisas que no llegan a los ojos. Estas personas son enigmas que parecen diseñados para mantenernos a distancia, mostrando solo lo que les conviene, dejando que sus verdaderas intenciones se pierdan entre

