Epílogo del autorHasta el momento presente, han sido los protagonistas de esta historia quienes la han relatado. Lo han hecho con sus propias palabras y con las pautas de expresión que le son características a cada uno de ellos. Ningún narrador externo les ha dado soporte. En todo momento he creído que, para el lector, los hechos serían más claros si los propios actores que los interpretaban los narraban desde su visión personal, no siempre coincidente, porque en este mundo cada cual tiene derecho a pensar que es rojo lo que otros ven como amarillo. Coméntenselo a cualquier político, ya verán lo rápido que los ponen en su lista negra. Sin embargo, a la hora de hacer el resumen final, he creído conveniente hacerlo yo. Los motivos que me mueven son mi desconfianza hacia el género humano en

