La tarde los sorprendió dormidos, una llamada poco grata entro al celular de Columbus, Angeles entre dormida y despierta contesto el telefono sin darse cuenta que no era el de ella, la voz que salio del aparato la dejo helada —¡Alo! ¿Quién es? —¡Porque diablos contestas el telefono de Columbus! ¡Eres una maldita zorra Angeles! es mejor que me lo pases enseguida —Disculpa me confundí, ya te paso al señor Hancks, esta dorm....... Columbus jalo el telefono de manos de Angeles, ella se asustó y quiso remediar lo que habia hecho, sin embargo, las palabras del Alfa la dejaron en shock —¿Quién diablos es? Mi esposa puede contestar mi telefono cuando desee, lo que es mío es de ella —No me trates asi Columbus, nunca permitiste que yo tomara tu telefono, ella no es más importante que yo —E

