Como Angeles le dijo a la ama de llaves, llego en la madrugada el día de la boda, su amiga la ayudo con los arreglos, se veía hermosa con su vestido, aunque el brillo de sus ojos de nuevo desaparecido, su sonrisa estaba ausente, era como si ella hiciera todo por inercia —Te vez hermosa Angeles —Gracias Lucy, ahora a cumplir con mi trabajo —No lo veas así, tal vez fue un error o se encontraron por casualidad —Eso ya no importa Lucy, mejor apurémonos, quiero que todo termine pronto —Me adelanto, la madrina debe estar en su puesto Nada sale como quiero, mi madre no asistiría a mi boda, pero Victoria no podía faltar, de eso no había duda y el que entrara a mi cuarto histérica me lo confirmaba —¿Estas contenta? Al fin lograste que Columbus se casara contigo —¿Admites que tuviste algo

