Pasaron horas antes que me dieran noticias de Ángeles, no quise moverme de su lado hasta saber de su estado, fue una agonía sin precedentes —Familiares de la señora Ángeles Durand —Yo, yo soy su …. Su alfa —El peligro ya paso, la señora será enviada a sala en unas horas —¿Cómo está el bebé? —Tuvimos que hacerle un legrado, el feto ya estaba malogrado, lo siento señor Las palabras del médico me dolieron, las punzadas en el pecho no se detenían, yo tenía la culpa, yo por mi arrebato de llevármela como si fuera un costal, sin pedir su consentimiento, ahora me odiará, ya no querrá verme —¿Cómo esta Ángeles? —Perdió la criatura, es mi culpa Bautista, yo use la fuerza en ella, mate a mi hijo ¡mate a mi hijo Bautista! —No digas eso Columbus, todo paso en segundo, una fatalidad del d

