Cordelia parece estarme ignorando, la siento muy distante, sí es verdad que su familia, a excepción de su madre, han sido muy amables con nosotros pero ella no parece estar cómoda con mi presencia. — Papá estoy cansado — dice el pequeño casi suplicando con la cara empapada en sudor. — Vamos a limpiarte un poco, tienes las mejillas coloradas — cuando voy a pedir permiso para llevar a Samuel al baño, viene Dalyna con una bandeja con limonada y algunos aperitivos. — ¿Vas a llevar al pequeño a asearse?, Nura te indicará dónde está el baño, dense prisa para tomar la merienda todos juntos — sonríe como siempre y sigue el camino al jardín. — Papá, ¿por qué tu novia no te habla? — pregunta el pequeño algo confundido. — Tal vez no se encuentra de buen humor — miento. — ¿Yo no le agrado? — pr

