Salgo de su oficina hecha una furia, ¿cómo se le ocurre a ese imbécil tratarme como a una de las mujeres con las que solo pasa la noche?, ¡soy una idiota!, sabía que todo acabaría así y sin embargo fui directo a ponerme la soga en el cuello yo misma!. Conduzco hasta mi departamento, al llegar, tomo una ducha y voy a la cama, mañana es la fiesta de mi padre, otro año que llegaré completamente sola, a soportar las críticas de sus amigos que no paran de decir que me quedaré solterona, que debo cambiar mi temperamento o nadie me va a aguantar. Doy un largo suspiro e intento dormir, lo último que quiero es que también digan que me veo demacrada. Llega el sábado y me levanto, tomo una taza de café, reviso las noticias, recibo como siempre una llamada de mi madre para confirmar mi asistencia,

