Fabiana Aquella afrenta de Elaine me dio aún más ganas de hacer de la vida de todos ellos un verdadero infierno. Mi cabeza estaba a tope, no pude hacer casi nada en el trabajo y al final del día volví para casa. Arlete me contó cómo fue el día de André, él está mejorando la coordinación motora y otras cosas que yo no escuché. Terminó su turno y se fue, nuestra otra criada ya había hecho la cena. Lo dejé jugando encima de la alfombra y fui a ducharme, un tiempo después André llegó a los gritos como siempre. André - No tienes juicio Fabiana, dejaste al chico solo en la sala. Fabiana - No soy sorda, no tienes que gritar. ¡Ni siquiera camina solo! André - Voy a salir con él, a dar una vuelta para enfriar la cabeza. Si yo no te saco de mi vista ni sé de lo que soy capaz. Fabiana - Buen p

