Consuelo Estaba más muda que nunca, oyéndoles hablar de mercado, dólar y euro. Fabiana, bebiendo como una loca y con esa barriga enorme, me pregunto cómo debe cuidar a su hijo si ni siquiera tiene la capacidad de cuidar el embarazo. Me levanté para ir al baño, necesito respirar un aire que no sea tan tóxico como estar a su lado Consuelo - ¡Con permiso! André Ella era tan hermosa, que quería ir de la mano con ella delante de todos. Fabiana amenazó con levantarse justo después de ella y yo forcé su mano para que se quedara sentada... Fabiana - ¡Ya regreso! Ella tiró bruscamente, empujó la silla, levantándose a continuación. Ella buscará confusión y yo ya puedo esperar. Consuelo Entré al baño, todo estaba muy limpio y ordenado. Pasé un tiempo mirándome en el espejo y tratando de cont

