Poco después del medio día. Los piratas salieron de ese lugar, cada uno en su caballo. Todos aún vestidos como oficiales, no parecían tenerle miedo a nada. Madison sentía miedo al estar juntó a ellos. Todos eran peligrosos y rudos. Además de las pistolas cortas tenían cuchillos, guardado como última opción. Nick, uno de los capitanes se acerco a el y le hablo. —¿Asustado?. —Un poco…—respondió ella. —Se te nota mucho, pero no puedes regresar los oficiales te van torturar un poco. Todo lo que hicimos lo pagarías tu…. —Lo se, me quedara con ustedes —Bueno, que tal si tú me ayudas con algo, necesito quitarle muchas cosas a varias personas…. Puedes falsificar varios papeles por mi. Madison no sabía que responderle a ese hombre. Aunque iba a quedarse con ellos. Sintió que eran muy

