Entró despacio a la habitación mientras yo la miraba desde la cama envuelto en la toalla. Había tardado mucho para traer la ropa de la habitación de al lado. — ¿ Te perdiste ? — pregunté a modo de broma. Ella traía la ropa en sus manos. Me puse de pie y fui hasta ella para tomarla. — Me visto y vamos a recoger a Javie. — le di un beso en la frente. — Está bien, pero creo que antes de eso deberíamos de hablar. — lo soltó sin más, con expresión seria y quizás algo preocupada. Eso me dejaba destruido. Creí que iba a cambiar de opinión, pero no que lo haría tan de prisa, justo después de nuestro momento. Todavía seguía siendo ingenuo. Entré en silencio al baño y cerré la puerta, bajé la tapa de inodoro y me senté en el. Comencé a vestirme con suma lentitud, quería alargar todo e

