La noche está apacible, el olor a primavera se hace sentir en cada poro de mi piel, la villa es hermosa, el lugar se siente casi como si ya lo conociera, pero... Hay algo que me tiene aún más pendiente... El hombre frente a mis ojos. Sean toma mi mano y me dirige hacia la entrada de la casa. - Es un. lugar maravilloso. - Digo mirando hacia todos lados en una especie de sueño, pues las escaleras marmoladas, los pisos finamente vitrificados, los muebles de una madera exquisita y la decoración justa y elegante hacen que esto parezca un verdadero palacio Veneciano, pero aún hay algo que no me deja sentirme cien por ciento tranquila. Quizá es la corriente que me provoca Sean o lo que mi cuerpo me pide cada vez que lo tenga cerca. - ¿Quieres que te muestre mi casa? - Pregunta tiernamen

