La disyuntiva me hace dudar unos segundos, más la sinceridad en los ojos de Sean me hace entender que no importa lo que suceda después, ahora confío en él y si tengo que poner mis manos al fuego sabiendo que voy a acabar quemándome, entonces lo haré de igual forma y sin titubear, pues lo único que realmente importa es que le creo, y no voy a dejarlo cuando más me necesita. - No te preocupes, no pensaba irme. - Digo tomando su mano con la que me queda libre y entrelazando mis dedos a los suyos. - ¿Estás segura de eso? Te puedes arrepentir de lo que deseas, piénsalo bien. - Sus palabras son algo extrañas, crípticas, pero me hacen un solo sentido. - Si. Estoy segura. - Le sonrío y él me observa dubitativo. - ¿Ni siquiera te vas a tomar un momento para pensarlo bien? - Me cuestiona cla

